sábado 21 de marzo 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
80 años

El sanjuanino que vio la muerte de cinco amigos en el terremoto del '44 y vivió para contarlo

Antonio Canto, también conocido como Vicente, nunca olvidará aquella tarde del 15 de enero de 1944. El terremoto causó la muerte de cinco amigos. Estuvo con ellos minutos antes. Recordó postales lamentables, olores y la reconstrucción de la ciudad.

Por David Cortez Vega

Antonio Canto, alias Vicente, no tiene dudas: “Hace 80 años nací de nuevo”. Esas fueron sus primeras palabras a este diario. Aquel niño de 11 años, que hoy vive sus 91 primaveras en la ciudad rionegrina de Cipolletti, nunca olvidará aquella fatídica tarde del 15 de enero de 1944 en San Juan, su tierra natal.

Fue una jornada atípica. Un sábado oscuro, como recordó Vicente. En pleno verano sanjuanino, el cielo permaneció nublado durante gran parte del día y en horas de la siesta -entre las 15 y 16- comenzó a “chispear”.

Cerca de las 20 horas, Vicente estaba en su casa, ubicada al sureste de la ciudad. Minutos antes había charlado con unos compinches. Eran cuatro hermanos y un primo de ellos. El encuentro fue en el hogar de los hermanos y dialogaron al lado de una pared de adobe de tres metros y medio de alto. Se sentaron en un tablón y utilizaron cajones de madera como respaldo.

Luego llegó el hecho más conocido de ese día, mes y año, algo que perdurará para siempre en la memoria de Vicente y en la historia de San Juan. Un temblor de 7,4 grados en la escala de Richter sacudió la provincia.

Canto corrió hacia la calle y un hombre, oriundo de Rosario, lo abrazó y le pidió explicaciones sobre lo que ocurría. “¿Qué pasa?, ¿qué pasa?”, preguntó el santafecino de forma desesperada. Vicente le dio un empujón y se soltó de él.

Posteriormente, vio una de las postales más trágicas. El momento de mayor sismicidad ocurrió cuando el niño estaba a muy pocos metros de su casa. Mientras tanto, aquella pared de tres metros y medio de alto, donde habló con sus amigos, cayó hacia el interior del hogar. “¡Auxilio!, ¡auxilio!”, escuchó. “¡Ahí están!, ¡ahí están!”, dijeron a continuación. Esos gritos confirmaban una pésima noticia. Habían encontrado los cuerpos de cuatro niños. Eran los chicos que charlaban con él en ese tablón y esos cajones de madera. Todos murieron por el colapso del bloque de adobe.

La madre de los chicos enloqueció por completo. “La tuvieron que atar en una silla para sacar los cadáveres”, contó. La madre de los chicos enloqueció por completo. “La tuvieron que atar en una silla para sacar los cadáveres”, contó.

En ese momento, el padre de Vicente comenzó a socorrer a los vecinos. Frente a la vivienda de los Canto estaba la familia del rosarino que encontró y lo abrazó en la calle. Recién llegaban a San Juan. Allí la tragedia estuvo presente, pero el milagro también. Una galería con techo de caña y barro cayó. Una viga se desprendió e impactó contra una madre que llevaba en brazos a su hija de un año. “Prácticamente, la viga partió en dos a la mujer, pero salvó a la niña porque puso el codo en v”, recordó.

La chiquita estaba totalmente ensangrentada. Un pariente de ella, quien le pidió ayuda al padre de Vicente, pensó que había muerto. Pero la niña comenzó a llorar. Acto siguiente, fue rescatada por don Canto y éste la lavó con agua de una acequia.

Las horas siguientes y la aparición de un personaje de una historia muy conocida

La recorrida del Ejército llegó a las calles aledañas al hogar de los Canto. Iban a levantar cadáveres para trasladarlos a una fosa común. La fuerza de seguridad se disponía a levantar a los cuatro amigos de Vicente cuando llegó un tío de los fallecidos.

Su apellido era Torés. Fue un hombre conocido por un caso policial muy famoso en la historia sanjuanina. Años atrás, a Torés lo condenaron por el asesinato al taxista Nicolás Florencio Caputo.

Estaba en prisión cuando ocurrió el terremoto. Aprovechó los daños del edilicio para escapar y visitar a su familia. “Era contrabandista de alcohol. Consiguió varias botellas y las donó al hospital”, recordó el hombre de 91 años. Este acto solidario trajo consecuencias positivas para Torés, a quien le levantaron una multa.

Vicente guarda en su memoria otra anécdota del preso. El tío de sus amigos le pidió al Ejército que no levantaran los cuatro cadáveres. “Ustedes no los tocan”, dijo tras una discusión. Posteriormente, sacó un revólver y les exigió que se fueran. “Ya vamos a volver”, respondió el personal, quien fue a buscar refuerzos.

Para evitar la intervención de la fuerza, cargó los cadáveres de sus sobrinos en el camión de un vecino y los llevó a Angaco. Allí fueron sepultados. Hubo un pacto de silencio entre los vecinos. No le comentaron esta situación al Ejército, quienes volvieron para buscar los cuerpos y se fueron con las manos vacías.

El presagio de Copito

El sexto sentido de los perros. Copito, el “choco” de la familia, aullaba y ladraba como nunca. Estaba muy nervioso. “Lo retábamos porque no nos dejaba tranquilos”, recordó Vicente. El animal alertaba sobre algo. 15 minutos después, el terremoto azotó a San Juan.

antonio vicente canto terremoto del 44 1944 san juan 80 años cipolletti (1).jpg
Los padres de Vicente. Antonio Canto Martín, oriundo de España, fue reconocido por su colaboración en la reconstrucción de la provincia.

Los padres de Vicente. Antonio Canto Martín, oriundo de España, fue reconocido por su colaboración en la reconstrucción de la provincia.

El día después

Una imagen sorprendió al niño de once años. Junto a su padre, pasó por el Hospital Dr. Guillermo Rawson y vio varios cadáveres apilados. Parecían bolsas de papa.

“Me impactó ver a las mujeres con las orejas y los dedos cortados, y también a los hombres con los dedos cortados”, dijo. Vándalos, y también oportunistas, aprovecharon la situación para robar anillos y pertenencias de los fallecidos.

También recordó la llegada del Ejército de Mendoza. Llegaron para sacar más cadáveres. Al levantarlos, el olor de la carne en descomposición invadía la ciudad. Todavía está presente en su memoria: “El olor impregnaba todo el ambiente”.

La ayuda económica que se esfumó y el destacado rol del “Pibe topadora”

Tras la realización de una colecta mundial, Canto aseguró que llegó muchísimo dinero a San Juan. Pese a la ayuda, “no se hizo nada y la plata desapareció”.

Para Vicente, el único héroe en ese lío fue el general Marino Bartolomé Carreras, el famoso “Pibe topadora”. “San Juan le debe la reconstrucción a él”, mencionó. Recordó que, en poco tiempo, hizo todo el trabajo necesario que otras autoridades no realizaron durante un periodo de cinco años.

Carreras fue el hombre de Aramburu en San Juan. Fue nombrado interventor militar alrededor de 1956. Llegó con un plan urbano. Consistía en abrir nuevas avenidas. Para esta tarea, hubo que tirar abajo decenas de casas, como por ejemplo el hogar de Ignacio de la Roza, Rioja, Libertador, Córdoba y Alem. Carreras era un hombre de mucho poder y muchos vecinos y comerciantes se opusieron a que derrumbara las propiedades. Cuenta la historia que el interventor se subía personalmente en una topadora y se encargaba del trabajo. Así le quedó el mote a Carreras de “Pibe Topadora”.

Vicente, 80 años después

antonio vicente canto terremoto del 44 1944 san juan 80 años cipolletti 1.jpg
Vicente, hoy con 91 años y un matutino de Cipolletti en sus manos.

Vicente, hoy con 91 años y un matutino de Cipolletti en sus manos.

Cipolletti es la ciudad rionegrina que Canto eligió para vivir. La decisión la tomó hace 55 años. Emigró de San Juan en su juventud, tras estudiar y elegir a la docencia como vocación. Gracias a su profesión, recorrió y conoció varias provincias argentinas, como el caso de Santiago del Estero, Mendoza y Salta.

Los 960 kilómetros de distancia no son un impedimento para recordar y volver a su tierra natal, donde tiene familiares. Como método de conmemoración al terremoto, piensa viajar en abril para visitar el Museo de la Historia Urbana.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
El extraño verano sanjuanino que recién terminó, bajo análisis.

Las Más Leídas

El empresario De Oliveira (a la izquierda) y Enzo Sebastián Salinas. video
Preocupación en Concepción: en pleno duelo ante el Santo tucumano, San Martín sumó dos bajas por lesión
El extraño verano sanjuanino que recién terminó, bajo análisis.
Tres detenidos en Chimbas tras un megaoperativo: secuestran cocaína, marihuana y casi medio millón en efectivo
Triple tragedia en Ruta 20: tres personas murieron tras protagonizar un choque frontal

Te Puede Interesar