La historia de Camilo Pasten es la de un simple trabajador que nunca dejo de pelearla, pero que por distintos motivos pertinentes a la desigualdad social y las propias vueltas que da la vida, tuvo que enfrentar un camino cada vez más cuesta arriba hasta el punto de no tener ni siquiera donde vivir dignamente. Durante la última inclemencia del pasado miércoles varias familias de Albardón tuvieron que ser asistidas por los destrozos de la lluvia y el fuerte viento que tuvo efectos devastadores en 150 familias que tuvieron que ser abordadas.