sábado 21 de marzo 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Ocho mujeres

La guardiana de las melodías de los huarpes

Luz Aguirre es coplera. Nació y se crió en el puesto Cruz de San Pedro, en 25 de Mayo. Guardó los tesoros de sus ancestros y hace medicinas caseras en base a hierbas sanjuaninas. La música como resguardo de los saberes de sus antepasados.

Por Natalia Caballero

En la oscuridad profunda de la noche solo ilumina el fuego. Alrededor, los hijos y nietos de doña Petrona Reta, una mujer huarpe que se encargó de transmitirle a sus descendientes los saberes de su pueblo. Luz Aguirre, una de sus nietas, hizo parte de sí misma cada una de las palabras de su abuela y hoy además de ser coplera, fabrica medicinas caseras en base a hierbas que crecen salvajes en el campo sanjuanino.

dos.jfif

Luz es nacida y criada en 25 de Mayo, en el puesto Cruz de San Pedro. Define la inmensidad de ese lugar como el territorio en donde sus ancestros caminaron, se criaron y mantuvieron a su familia. A pesar de que tuvo que decirle adiós por cuestiones educativas y de laburo, es su tierra. “Es un lugar donde cada vez que vuelvo me siento libre, parte de todo lo que habita, de las almas que habitan ahí. Tiene que ver con nuestra medicina, con la jarilla, con la retama, que lo que nos hace sentir vivos”, relató, permitiendo al interlocutor viajar hacia ese espacio y sentir de alguna manera esa conexión de la que habla. Esa relación cuerpo, alma y mente que está hilada con el tiempo y lo incontrolable de la tierra.

"Nuestros ancestros han permanecido en total conexión con la medicina de nuestras plantas, es justamente eso lo que se ha ido transmitiendo y manteniendo en el tiempo lo que nos permitió contarlo y experimentarlo”

Su infancia en el puesto fue sin luz, sin celulares. Su abuela Petrona es una figura muy poderosa en su vida, vivió hasta los 99 años. Aún puede recordar el candil, esas noches eternas en las que se pasaban horas conversando alrededor del fuego. Cada cosa que Petrona le contó, no se borró de su memoria. La música siempre fue parte de esa especie de fogón. Ser coplera llegó con el tiempo, pero la voz de su abuela fue una invitación a mantener el legado de las melodías huarpes.

seis.jfif

La abuela de Luz fue quien la conectó con los saberes de la medicina ancestral. Aprendió que las hierbas que ofrece generosamente la naturaleza no solo embellecen los paisajes y le dan una personalidad, sino que también tienen poderes curativos en el cuerpo. La jarilla, más sanjuanina que San Juan mismo, era usada por Petrona para las cataplasmas que les permitían a sus nietos pequeños aliviar los problemas respiratorios.

Embed - Video MUJERES LUZ AGUIRRE

Al terminar la primaria, la madre de Luz decidió irse de Cruz de San Pedro para que su hija pudiera estudiar y también porque el trabajo no abundaba. “Cada tanto volvíamos hasta que mi abuela con sus años no podía permanecer allí, pero quedó el puesto. Siempre está la idea de poder volver. Es muy difícil ver lo que ella construyó, -por su abuela-, lo que tanto le costó, levantar su casita, todas las cosas que se han vivido, lo que hemos aprendido, es doloroso dejar ese lugar, tiene mucho significado no queremos que se pierda”, apuntó.

“Mi abuela y mi mamá son muy importantes en mi vida, la relación de los pueblos está muy viva porque la función de la mujer es importantísima no solo con lo que tiene que ver con curar sino con el día a día, con la vida misma”

Llegaron a Caucete, en donde Luz vive actualmente. Se mudó junto a su madre, Marina Aguirre. Cerca de la Diagonal, ambas mujeres conviven con los dos hijos de Luz: Samia (lluvia en huarpe) y Tawe (dueño del territorio en huarpe).

cuatro.jfif

Es posible asegurar que el destino de Luz iba a estar inexorablemente relacionado con sus raíces. Y así fue. Hoy es dueña de un emprendimiento que bautizó “El Aromito”. Elabora aceites esenciales, prepara macerados de aceites curativos y no solo con jarilla sino también con otras hierbas. Vende sus productos en ferias y ha llegado a mostrar su legado hasta en ferias internacionales. Dijo que nunca pensó que iba a trascender tanto esa pequeña empresa que fundó recordando también a su abuela, quien no se cansaba de repetir que era necesario compartir los saberes con la gente para que otras personas pudieran sentirse aliviadas cuando estuvieran enfermas.

“Hay mucho para reconstruir, nuestro pueblo ha sido muy negado, muy castigado. Los cuerpos que aparecen, aparecen por un motivo. Para nosotros ha sido muy fuerte ver a nuestros hermanos como si estuvieran en una vidriera”

El otro saber que mantienen las Aguirre es el del tejido. Creció viendo como esquilaban a las ovejas, preparaban la lana, la teñían con tintes naturales, la ovillaban y le daban vida a prendas que iban a servir de abrigo y calor ante la crudeza del invierno sanjuanino. Marina es la experta tejedora, pero Luz sabe un montón y no hay parte del mágico proceso que no sepa a la perfección.

Aunque no tiene una fecha definida, lo cierto es que quiere volver al puesto de su abuela. La idea es desarrollar un proyecto para que los pobladores de la zona puedan mostrar lo que hacen.

ocho.jfif

Luz eligió hacer la nota en una de las entradas a 25 de Mayo, departamento en donde está ese puesto en donde se formó como ser humano y adquirió los saberes que hoy sellan su identidad. Ante las motos que pasan a todo lo que da, ante los ruidosos caños de escape de los autos la respuesta es la música, las coplas, las que la conectan con lo vivo de la sangre que corre por sus venas originarias.

“Ser coplera tiene que ver con lo más remoto de nuestra ancestralidad, con las mujeres, con las abuelas que sus cantos han permanecido durante milenios y es lo que nos han enseñado y transmitido y nosotros como mujeres transmitimos a nuestros pequeños, a nuestros hijos”, contó mientras preparaba todo.

tres.jfif

Es imposible no sentirse parte de ese ritual. No es música porque sí. No son melodías para entretener. Antes de cantar, saca lentamente distintos elementos que llevó a la entrevista. Desde pájaros de madera, mantas tejidas al telar, hierbas hasta la caja, instrumento tan asociado a lo femenino porque se fabrica con el útero de los animales. Ante la inmensidad, Luz canta. Ante los ruidos, Luz canta. Ante el progreso de lo instantáneo, Luz canta. Ante el olvido del pasado común, Luz canta.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
el bisturi por los pinceles: la sanjuanina que dejo el quirofano para sanar a traves del arte

Las Más Leídas

Macarena Selene Cantero (30), oriunda del barrio Escobar en Rawson, se encuentra desde este viernes con detención domiciliaria, acusada de montar una estructura de estafas que no perdonó ni a sus amistades más cercanas.
La UCA advirtió que la AUH y la Tarjeta Alimentar cubren menos de la mitad de la canasta básica
El gobierno de EEUU le pide al congreso 200.000 millones de dólares para matar tipos malos
Cómo la red de Epstein utilizó agencias de modelos para reclutar adolescentes de América Latina
Joven asesinado en un partido de fútbol: uno de los acusados, contra las cuerdas

Te Puede Interesar