El paraje Vallecito, donde se encuentra el Santuario de la Difunta Correa, tiene muchas visitas al año, pero muy poca sombra. Hace un par de años se puso en práctica una campaña que permitió plantar 1.000 árboles, con la intención de que más personas se pudieran resguardar del sol y darle un aire más fresco y colorido al lugar.
A esa cantidad de especies nativas que se colocaron hay que restarles 69 por culpa de algunas contingencias que mezclan al accionar humano y el de la naturaleza.
Mauro Villegas, secretario de la Fundación Difunta Correa, repasó el trabajo que se viene haciendo y busco transmitir un mensaje de concientización para ayudar a que los árboles que hay en un lugar sean respetados y cuidados: “Fue una campaña que consistía en incentivar al promesante donando una suma de dinero a cambio de un árbol. Como gesto de agradecimiento el árbol iba a tener una placa con el nombre de la persona que realizaba la donación”.
“De esa campaña resultaron mil árboles que se plantaron, de los cuales 931 son los que están actualmente en pie, con vida. Los restantes, por vandalismo o porque no se adaptaron, perecieron. De todas maneras, con el área de Ambiente de la Fundación se siguen plantando árboles con la idea de contar en Vallecito con un rincón fresco y con sombra para la cantidad de personas que nos visitan durante todo el año”, apuntó el secretario.
La idea de Villegas es poder retomar con una similar campaña en un corto o mediano plazo: “Estuvimos reunidos con Mario Santori, subsecretario de Conservación, y Cecilia Peñalva, directora de Arbolado Urbano, para coordinar trabajos en conjunto. La idea es retomar con el Viverito, para poder tener las especies autóctonas para proveernos nosotros y a la provincia. La dificultad que tenemos es que es una zona árida y la escasez de agua y lluvia hace que tengamos esa situación y que no se puedan adaptar los árboles de manera normal”.
Hay que recordar que desde hace unos años en el paraje Vallecito se implementó tres sistemas que permiten un mayor aprovechamiento del agua:
- Riego directo: a través de un tubo de plástico se conduce el agua directamente a la raíz de la planta o del árbol.
- Riego por goteo: se instalaron trazados de mangueras apropiadas para regar a través de un goteo medido y constante a las especies.
- Cosecha de agua: se realizan generosas ‘tazas’ alrededor de los árboles y plantan para que cuando llegue el agua se almacene y los hidrate.