Superar la traición de un amigo-a puede ser muy doloroso por la decepción anímica que supone aceptar la realidad del conflicto y la ruptura. Está claro que pasar de tener muy buena amistad con alguien a tener que aceptar que se ha roto es un impacto muy duro y puede convertirse en algo difícil de superar. La persona traicionada se siente humillada y decepcionada, ya que no se ha tenido en cuenta ni sus sentimientos ni sus pensamientos. La otra persona ha decidido por ella.
- Sobrevalora lo que ha hecho por ti, o te ha dado
Suele suceder, que, en amistades, todos hacemos favores, ayudamos y compartimos. Pero también ocurre que muchas personas tienen una medida que se desvía hacia ellos. Hacia lo que han hecho y te han dado. Lo consideran de mayor valor y por eso llegan a un punto en el que te pueden exigir un reconocimiento constante, o te pueden dejar de hablar o de compartir contigo la amistad. Sienten que ellos pusieron más en la relación y tú no lo valoras por lo que una persona que piensa así puede llegar a traicionarte.
- Siente que no le prestas la atención que siente que merece
Por lo general, quienes sienten así son personas posesivas o celosas en exceso. No quieren que tu cariño o atención sea compartida con otras amistades o con tu familia o tus actividades laborales y tareas de tu hogar. Ellos precisan tu atención constante, y suelen emitir señalas cuando no lo consiguen con frases y planteos como:
- Cuanto has cambiado, ya no eres la misma persona de antes.
- Tienes tiempo para todo y ya no tienes tiempos para los amigos que siempre estuvimos ahí.
- Yo siempre estoy para ti y tú últimamente ni existes.
Todos tenemos muchas cosas a las cuales atender. Pero el amigo que considera que necesita más atención, te puede traicionar porque no te considera suficientemente involucrado con él o ella.
- No considera que guardar secretos sea tan importante
Si hay algo importante en una amistad es la discreción. Se supone que hay cosas que les contamos a los amigos, y por lo general, les decimos que no queremos que nadie más se entere.
Pero hay quienes no pueden guardar un secreto y si se los reclamas, consideran que no es para tanto. Los amigos que no saben guardar un secreto no son leales y esta acción puede traicionar la confianza.
- No te valora lo suficiente como para defenderte
Hay amistades que han llegado a un final, porque una de las partes se ha enterado, que cuando otros hablaban a sus espaldas, su amigo estaba presente y no lo defendió. Ese es un amigo que te puede traicionar, porque no te valora, no considera que debe esforzarse para abogar por ti, para defenderte cuando otros están desmereciéndote o hablando mal de ti a tus espaldas.
- No te admira ni te respeta
En la amistad y en toda relación tiene que haber respeto y admiración de ambas partes para que haya empatía y una buena conexión. Si no hay admiración y respeto es muy posible que ese amigo que no te admira ni respeta te pueda traicionar.
Es en definitiva una persona a quien no debes tener en tu círculo de amistades ya que se quebró lo que se sentía y se cortó el vínculo entre ambos.
- Te envidia y sientes celos.
Se puede romper una amistad por celos y envidias de tal manera, que se conviertan en perfectos enemigos, capaces de odiarse y hacerse la vida imposible.
Donde hubo amistad hubo complicidad, y muchas cosas compartidas, de tal manera que en ocasiones un cambio en cualquier ámbito de la vida personal puede de alguno de ellos, puede dinamitar en el otro, celos o envidias, a tal punto de terminar su amistad.
¿Cómo lidiar con la traición de un amigo?
Hay algunas estrategias que pueden ayudarnos a lidiar con la traición de un amigo y seguir adelante.
Aceptar tus emociones es el primer paso para superar la traición de un amigo. No trates de minimizar tu dolor o ignorarlo: permítete sentir lo que sientes y exprésalo de manera saludable. Habla con alguien en quien confíes y desahógate. Pon en palabras lo que sientes y desahógate.
Este paso va a depender de tu orgullo y de cómo haya sido la traición, pero si te sientes lo suficientemente fuerte como para hacerlo, podría ayudarte a resolver algunos sentimientos encontrados. Si decides hablar con él o ella, trata de hacerlo sin atacar ni culpar; simplemente comparte cómo te sientes y escucha su versión, después tú decides como seguir.
Busca apoyo en personas que te quieren y respetan y evita aquellos que minimizan tus sentimientos o tratan de hacerte sentir mal por lo sucedido. Un buen consejo o visión de lo sucedido, podría venir de alguien experimentado. Sino tuvieras cerca a esa persona busca ayuda profesional, veras como siempre te sumara.
Una traición puede detonar en ti muchas cosas internas. Se consciente que los cambios personales más profundos y las crisis, son los que te dotan de las mejores herramientas al ser humano para abordar de forma positiva y adecuada tu vida.
Estos cambios no se dan de un día para otro, sino que requieren de un determinado tiempo para establecer un proceso de cambio y transformación interior. Acepta tu duelo y se paciente contigo mismo/a, veras como todo este proceso te ayudará a superar esa traición y te hará más fuerte.
Lo que pasó, pasó, y no bisques en una traición tu culpa. Tu no fuiste quien rompiste los códigos, y si hiciste algo indebido para eso en la amistad está el dialogo, los puntos de vista distinto, el alejamiento para pensar, pero no la traición.
Perdonar no significa olvidar lo sucedido ni justificar la traición, sino liberarte del resentimiento y la ira para poder seguir adelante. El perdón es un proceso personal que puede llevar tiempo, pero es importante recordar que te estás perdonando a ti mismo tanto y a la vez filtrando y destilando tu dolor.
- Considera la experiencia como un aprendizaje de vida
Como hemos visto, la traición en la amistad es muy dolorosa, pero es necesario mantener el corazón abierto, ser pacientes, empáticos y no cargarse de odios. De esta forma, podrás avanzar en tu vida con una nueva mirada sobre la traición y la amistad.
Desde nuestra perspectiva entendemos que, para acabar de superar la traición de un amigo, es necesario aprender a ser agradecido por las experiencias y conocimientos aprendidos, hoy no serias quien eres sin esa amistad, y aunque terminó en traición, te ayudara a crecer y madurar en tu vida, recordándote siempre que, crecer duele, y a veces mucho, pero es necesario crecer y aprender para evolucionar.
Escrito por: Carlos Fernández
Coach y psicólogo.
Redes sociales: Facebook e Instagram. Búscanos como Europa Coaching.