San Juan, motor indiscutible de la revolución del cobre en Argentina: de qué depende el éxito
Con 5 de los nueve proyectos más avanzados del país y una inversión proyectada de miles de millones de dólares, la provincia lidera el camino para que Argentina alcance el 6% de la producción mundial hacia 2035. Las revelaciones del último estudio de la Secretaría de Minería nacional.
El proyecto minero de cobre Vicuña, fruto de la unión de Josemaría y Filo del sol, en Iglesia, está entre los 10 mas grandes del mundo.
El último informe oficial de la Secretaría de Minería de la Nación revela que San Juan concentra más de la mitad de los proyectos avanzados del país, con inversiones proyectadas que superan los 20.000 millones de dólares y un papel clave en la producción de valor agregado para la transición energética global.
La Secretaría de Minería, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, emitió el informe titulado "Mercado de Cobre: Panorama internacional y perspectivas productivas para Argentina", correspondiente a febrero de 2026, con el objetivo de analizar el posicionamiento del país frente a la creciente demanda mundial de este metal. El documento destaca que el cobre es un insumo clave para las sociedades modernas, impulsado por el auge de los vehículos eléctricos, las energías renovables y el desarrollo de centros de datos para inteligencia artificial. En este contexto, San Juan emerge como la jurisdicción líder, al albergar cinco de los nueve proyectos más avanzados que componen la cartera nacional de cobre.
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La magnitud de la inversión prevista en territorio sanjuanino es histórica, liderada por el proyecto El Pachón, que con un gasto de capital de 9.460 millones de dólares representa la inversión individual más alta de la Argentina. A este se suman Josemaría, que ya se encuentra en etapa de construcción con una inversión de 4.061 millones de dólares, y Los Azules, cuyo presupuesto estimado alcanza los 3.168 millones de dólares. Estas cifras son determinantes para que el país logre alcanzar una producción proyectada de 1,5 millones de toneladas de contenido de cobre para el año 2035, lo que permitiría que las exportaciones nacionales superen los 17.000 millones de dólares anuales.
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El rol de San Juan trasciende la mera extracción, ya que la provincia encabeza la posibilidad de producir cobre refinado en el país. Mientras que la mayoría de los proyectos nacionales prevén producir concentrado, los emprendimientos sanjuaninos Los Azules y Filo del Sol están diseñados para producir cátodos de cobre, un producto con mayor nivel de procesamiento local. Asimismo, el informe resalta que proyectos como Altar están explorando activamente esta misma vía tecnológica. Esta diferenciación técnica posiciona a la provincia no solo como una proveedora de materia prima, sino como un polo de refinación estratégica en la región sudamericana.
En la comparativa federal, San Juan supera ampliamente en cantidad de proyectos y volumen de inversión a las otras provincias con potencial cuprífero. Catamarca cuenta con el proyecto MARA y el reinicio de la emblemática Bajo La Alumbrera, Salta aporta el gran yacimiento de Taca Taca y Mendoza se integra al mapa con San Jorge. No obstante, la concentración de recursos en San Juan es tal que, de los nueve proyectos en etapas avanzadas de todo el país, más de la mitad se localizan en su territorio, consolidando a la región de Cuyo como el epicentro de la actividad.
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El futuro exploratorio de la provincia también arroja datos excepcionales que refuerzan su liderazgo motor. Recientemente, el proyecto Lunahuasi comprobó leyes minerales de cobre calificadas como excepcionalmente altas tras perforar más de 12.000 metros a inicios de 2026. Al mismo tiempo, el emprendimiento Filo Sur inició tareas de perforación en zonas con gran mineralización de pórfidos de cobre a fines de 2025.
Este dinamismo, respaldado por la adhesión provincial al Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), asegura que San Juan sea la pieza fundamental para que Argentina logre representar el 6,1% de la producción mundial de cobre hacia mediados de la próxima década.
El éxito depende de la infraestructura
El informe de la Secretaría de Minería advierte que la concreción de las metas productivas para la próxima década está ligada al desarrollo de redes viales, ferroviarias y energéticas capaces de movilizar volúmenes masivos de material.
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La consolidación de San Juan como el motor de la minería de cobre en Argentina, con proyectos de escala mundial como El Pachón, Josemaría y Los Azules, plantea un escenario de exigencia logística sin precedentes para la provincia. Según el documento de la Secretaría de Minería de la Nación, la capacidad de alcanzar las proyecciones de producción hacia el año 2035 se encuentra estrechamente vinculada al desarrollo exitoso de una infraestructura integral que abarque rutas, caminos y un sistema de transporte ferroviario eficiente.
El desafío no se limita únicamente al transporte de carga, sino que incluye el aseguramiento del suministro energético indispensable para la operación de los yacimientos, lo que requiere la expansión de líneas de alta tensión y la construcción de gasoductos específicos para el sector. Esta alta demanda de obras civiles y energéticas se fundamenta en la naturaleza misma de la industria del cobre, la cual exige la extracción, el procesamiento y la movilización de volúmenes de material extremadamente elevados para obtener el producto final.
Para dimensionar la escala del reto logístico, las fuentes técnicas señalan que la relación entre la roca extraída y el metal obtenido es masiva, estimándose que para producir una sola tonelada de cobre refinado es necesario remover un promedio de 510 toneladas de material total. De ese volumen, aproximadamente 255 toneladas corresponden a mineral de cobre que debe ser efectivamente trasladado hacia las plantas concentradoras, lo que convierte a la disponibilidad de vías de comunicación robustas en el factor crítico para la viabilidad económica y operativa de los emprendimientos sanjuaninos.
En última instancia, el cumplimiento del ambicioso cronograma que sitúa a la Argentina produciendo 1,5 millones de toneladas de cobre para mediados de la próxima década depende de una planificación de infraestructura que acompañe el ritmo de inversión de los proyectos. El desarrollo de estos soportes logísticos no solo permitirá la salida del concentrado y los cátodos hacia los mercados internacionales, sino que también fortalecerá la integración productiva de San Juan con el resto de las regiones del país.
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(Fuente información y gráficos: Informe Mercado de Cobre. Panorama internacional y perspectivas productivas para Argentina de la Secretaría de Minería de la Nación Argentina)