El precio de la carne tuvo una baja en las últimas tres semanas en San Juan. Según empresarios del rubro, disminuyó en aproximadamente un 10% debido a la caída del consumo, luego de las fuertes subas en los valores del producto impulsadas por el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos.
Sebastián Parra, referente empresarial, comentó a Tiempo de San Juan que el precio del animal en pie en el mercado de hacienda bajó en promedio 800 pesos. Indicó que, en el caso de la media res, el precio descendió de 11.500 a 10.500 pesos por kilo. “En los mostradores, esto se ha traducido en bajas de entre 1.600 y 2.000 pesos en algunos cortes específicos”, dijo.
Para Parra, las bajas en el precio de la carne están causadas por la caída del consumo, generado por una retracción importante de la demanda. “Cuando los precios alcanzaron niveles muy altos (con aumentos de hasta el 30% en febrero), la demanda se desplomó, lo que forzó un ajuste en los precios”.
Sin embargo, señaló que este desplome en el importe del producto prácticamente fue imperceptible para los consumidores que, en muchos casos, han pagado cortes de hasta $25.000 por kilo, como en el caso de la carne blanda. “Algunos carniceros están utilizando esta pequeña reducción para realizar ofertas y atraer clientes”, indicó.
El escenario para el ámbito de las carnicerías sanjuaninas es preocupante. Parra aseguró que durante el 2026 estima que han cerrado un 20% de las carnicerías sanjuaninas, afectadas por la falta de poder adquisitivo que hay en la actualidad.
Por su parte, el empresario Antonio Parra coincidió con lo anterior y aseguró que la principal causa de la baja es la escasa venta en el mercado interno, debido a que la gente no tiene dinero y "no hay circulante en la calle". Señaló que, mientras que en el momento de mayores aumentos registraron valores "irracionales" de entre 23.000 y 25.000 pesos, los precios actuales rondan los 20.000 a 22.000 pesos por algunos cortes por kilo de carne. Estimó que se ha registrado un descenso de aproximadamente el 10% respecto a los picos máximos alcanzados recientemente.
“Los frigoríficos se han visto obligados a bajar los precios para poder rotar la mercadería, ya que su producción ha caído al 60% y necesitan mantener el movimiento para cubrir costos fijos, como el pago a sus empleados”, continuó.
Por último, comentó que no todos los animales son aptos para la exportación, por lo que aquellos destinados al consumo interno han sufrido una baja en su precio ante la falta de demanda local.