El aumento de cuota de exportación de carne hacia Estados Unidos ya tiene efectos en el mercado interno. Debido a esta medida establecida por un decreto de Donald Trump y el acuerdo comercial anunciado entre ambos Estados, desde el sector afirmaron que la carne vacuna en San Juan tuvo un incremento que va del 7% al 10%. Así, el precio de la carne de asado alcanzó casi los $18.000 por kilo. La suba se produce en un contexto de baja en el consumo, lo que podría empeorar la situación de la actividad.
El acuerdo comercial entre Estados Unidos y Argentina y una orden ejecutiva del presidente norteamericano, Donald Trump, amplió la cuota de exportación de carne de 20.000 a 100.000 toneladas, lo que beneficiará el comercio exterior, pero en detrimento de los valores del mercado interno. Antonio Parra, abastecedor de Frigo Carnes y referente del rubro, dijo a Tiempo de San Juan que esto genera que los frigoríficos exportadores paguen precios más altos por la hacienda en pie, lo que termina encareciendo el producto también para el mercado interno por el aumento en la demanda. “China estuvo poniendo ciertas limitaciones, que era el otro mercado grande que estaba comprando y ahora con Estados Unidos se abre una oportunidad más que importante”, informaron.
Eso provocó un aumento en la carne que oscila entre el 7 y el 10%, luego de confirmarse la suba del cupo de exportación a Estados Unidos, de acuerdo a Parra. “Entre la semana pasada y esta ha subido casi un 10%, un 7% prácticamente. La hacienda en pie, es decir el animal en pie, ha subido un 10%”, manifestó. De esta manera, el kilo de carne de asado quedó en aproximadamente $17.500 y la carne en gancho (media res) entre $9.400 y $9.500.
Para el empresario, los valores internacionales están muy por encima de los locales y, dado que la demanda paga mejor para exportación que para el consumo interno, la oferta se re direcciona hacia afuera. No obstante, advirtió que para que crezca la producción ganadera no es suficiente con este convenio, sino que se deben establecer políticas a largo plazo y con una planificación concreta. “A diferencia de otros animales como el pollo, que está listo en 5 meses, la carne vacuna requiere un proceso de 4 años desde la selección genética hasta que llega a la mesa. La falta de un plan ganadero a largo plazo y la inestabilidad en las "reglas del juego" desalientan la inversión de los productores”, indicó.
“El año pasado, casi el 50% de los animales faenados fueron hembras (vientres). Esto significa que se está reduciendo la "fábrica de terneros", lo que afecta la disponibilidad futura de ganado y presiona los precios al alza”, continuó.
El abastecedor describió que el mercado experimenta una situación complicada respecto al consumo y el encarecimiento no ayuda a repuntar la demanda de carne vacuna. "El producto aumentó aproximadamente un 35% desde noviembre, superando el índice inflacionario y los ajustes salariales. El presupuesto de las familias para carne se ve presionado por las subas en servicios (luz, gas), prepagas, colegios y gastos estacionales como el inicio de clases".
Por su parte, Claudio Silva, propietario de Frigorífico Don Iñaki, coincidió con Parra y afirmó que el precio de la carne se disparó entre un 6,8% y un 7%. Detalló que habrá una preferencia por priorizar el mercado externo y esto podría profundizarse con la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. “Sin embargo, todavía tenemos la carne más barata del mundo”, declaró.
Silva señaló que la media res trepó hasta los $9.800 aproximadamente.
El comerciante detalló que los ganaderos están criando más cantidad de cabezas de ganado por las expectativas puestas en el comercio internacional. “Los grandes criadores son los que fijan los precios y eso impacta en la cadena”, manifestó. En tanto, detalló que el consumo de carne disminuyó en un 40% en comparación al año pasado, en un escenario donde cae las ventas y crecen los gastos fijos.
En tanto, el abastecedor de carne, Sebastián Parra, dijo que los aumentos que hubo en los últimos días recién son “el comienzo de lo que vendrá más adelante”. “La semana pasada hemos tenido entre un 2,2 y un 2,5% de aumento de la carne y esta semana se están esperando nuevos. Se han actualizado importes en la hacienda en pie la semana pasada y se van a traducir en la faena, rondando aproximadamente un 10% de subas acumulado entre la semana pasada y esta”, afirmó
Parra aseguró que la ampliación en el cupo de la cuota de exportación puede causar una mengua en la oferta de la producción. “No estamos prevenidos para abastecer eso o estamos preparados, pero desbalanceará la balanza de precio. Si bien Argentina en este momento está teniendo un consumo de carne muy reducido, podríamos decir que alcanzará para todos, pero no hay un control de precios, debido a que tenemos una demanda mucho más grande que la oferta”.
Por último, consideró que el acuerdo comercial de Estados Unidos-Argentina conllevará incrementos en los valores por arriba del Índice de Precios al Consumidor.