En medio de las expectativas por la llegada de la segunda ola de la megaminería en San Juan, distintos sectores económicos y profesionales comenzaron a reunirse en una mesa intersectorial para discutir el impacto que tendrá el crecimiento de la actividad en la provincia. Sin embargo, desde algunos espacios advirtieron que el desafío ahora será transformar los diagnósticos en medidas concretas.
La mesa reúne a entidades vinculadas al desarrollo económico, inmobiliario, profesional y empresarial, entre ellas la Cámara de Corredores Inmobiliarios de San Juan, CASEMI, CASETIC, el Colegio de Corredores Inmobiliarios, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, el Foro de Abogados, la Cámara de Comercio de San Juan, el Colegio de Agrimensores, la Cámara Argentina de la Construcción y el Colegio Notarial.
En ese contexto, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) San Juan, Ramón Martínez, aseguró que el espacio ya comenzó a funcionar, aunque planteó que todavía falta avanzar en decisiones concretas para preparar a la provincia frente al crecimiento minero.
“Ya hay una mesa. Tuvimos una primera reunión hace un mes, pero muchas de las cosas que se están discutiendo son las mismas que se hablaban hace 15 o 20 años”, afirmó Martínez durante una entrevista radial.
El dirigente sostuvo que San Juan atraviesa una etapa clave y consideró que la provincia debe empezar a planificar el crecimiento urbano, habitacional y de servicios que demandará la minería. En ese sentido, advirtió sobre posibles problemas de conectividad, infraestructura y expansión de las ciudades.
“Estamos en el inicio de la segunda ola de la megaminería y esto va a demandar planificación a mediano y largo plazo. San Juan puede quedar chica si no se toman decisiones ahora”, señaló.
Entre los puntos planteados dentro de la mesa aparecen temas como la necesidad de ampliar servicios básicos, generar nuevas viviendas, mejorar rutas y discutir el desarrollo urbano en torno al crecimiento poblacional que podría generar la actividad minera.