El Concejo Deliberante de Caucete finalmente no trató este jueves el proyecto para adherir al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa presentada por el presidente del cuerpo, Franco Buffagni, fue girada a comisión para continuar con su análisis, en medio de un escenario político ajustado y negociaciones abiertas entre oficialismo y oposición.
La discusión venía generando expectativa en el departamento luego de que la oposición impulsara la adhesión municipal al régimen nacional, aunque sin contar todavía con los votos necesarios para aprobarla. Según el esquema actual del Concejo, quienes promueven la ordenanza reúnen cuatro voluntades y necesitan al menos una más para alcanzar la mayoría especial requerida.
El proyecto propone que Caucete adhiera a la Ley Provincial 2671-I, normativa mediante la cual San Juan se incorporó al RIGI aprobado a nivel nacional durante el gobierno de Javier Milei. La iniciativa fue firmada por Buffagni, el vicepresidente Pedro Gómez y los concejales de Cambia San Juan, Ramiro Fernández y Erik Castro.
El principal foco político está puesto en el bloque “Vamos Caucete”, alineado con la intendenta Romina Rosas e integrado por José Luis Giménez, Marina Poblete y Luis Roca. Desde la oposición reconocen que necesitan convencer a uno de esos concejales para que el proyecto prospere.
La adhesión al RIGI ya había generado tensión política en 2024, cuando una iniciativa similar no logró avanzar por falta de votos. Ahora, el debate volvió a instalarse en Caucete en un contexto marcado por las expectativas sobre nuevas inversiones vinculadas al desarrollo minero en San Juan.