Desafíos en pandemia

Las peripecias de dos sanjuaninos para cursar virtualmente sin internet

La UNSJ definió que hasta fin de año no habrá clases presenciales y los estudiantes deberán realizar el cursado de manera virtual. Mirá cómo se las ingenian Franco y Jemina para seguir adelante en sus carreras.
jueves, 10 de septiembre de 2020 · 21:04

La pandemia de coronavirus vino a modificarle los planes y la vida a todo el mundo. Con las clases suspendidas y una breve experiencia de presencialidad en San Juan, la Universidad Nacional de San Juan definió que hasta fin de año solo habrá clases virtuales en todas las carreras de las distintas facultades que la componen.

Ante este panorama los estudiantes afrontan el desafío de cursar bajo esta modalidad, aunque el acceso a internet es bastante dispar entre ellos.

Tiempo de San Juan conversó con Franco Castro, estudiante del Profesorado en Estudios Teatrales y Jemina Brizuela, alumna de la Licenciatura en Comunicación Social, quienes contaron cómo es sobrellevar las dificultades propias de la virtualidad sin tener los recursos técnicos necesarios.

Si bien en estos casos los dos pudieron continuar con sus estudios, también existen otras realidades donde los estudiantes tuvieron que abandonar el cursado por la falta de conectividad.

Jemina Brizuela – Estudiante de 1er año de Comunicación Social

Para Jemina esta es su primera vez en la facultad, ¡y vaya experiencia! Ella rindió en condición de libre el cursillo por lo que prácticamente nunca cursó de manera presencial en la Universidad. Está realizando el primer año de Comunicación Social y si bien tiene las convicciones intactas para continuar con la carrera, la virtualidad le perjudicó mucho.

El campus virtual de la UNSJ es gratis (no consume datos) para Movistar, Claro y Personal, pero no para Tuenti, la empresa de telefonía que tiene ella. “No me cambio porque es más barato y me conviene mucho más”, sostuvo. Pero, ¿cómo hace entonces para cursar? “Nunca estoy mucho tiempo en una clase. Estoy 20 minutos en una y 20 minutos en otra, y así”. Jemina adoptó este método para ahorrar sus datos móviles y así poder acceder.

Jemina Brizuela

“De igual manera, por el grupo de WhatsApp del curso, los chicos siempre me están mandando los documentos, o me explican. Siempre me ayudan y eso es lo bueno porque gracias a eso puedo hacer los trabajos”, indicó. En definitiva, puede avanzar gracias a la cooperación con sus compañeros.

Pero, la joven estudiante de comunicación de 20 años tuvo un primer semestre complicado: “Ahora estoy tratando de presentar todos los trabajos, porque tengo la computadora. Al principio de año no tenía nada y se me complicaba mucho más. Tenía el Word en el celular, pero tenía que ir a la casa de un compañero de la secundaria para que me preste la computadora de su mamá”, contó la joven que vive en el Lote Hogar 11, Chimbas. Incluso, muchas veces hizo los trabajos a mano y se los pasó a sus compañeros para que lo digitalizaran y se lo presentaran a los profesores.

A pesar de estas dificultades, ella nunca pensó en abandonar. “Siempre pienso que, si no tengo nada, entonces no tengo nada que perder y eso me anima. Para mí, es todo un desafío. Si se da, que se dé, por lo menos lo intento y de la mejor manera, con ganas de aprender”.

Franco Castro – Estudiante de segundo año del Profesorado en Estudios Teatrales

Para Franco Castro este es su segundo año en la Universidad. Estudia Profesorado en Estudios Teatrales en la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes, una carrera que requiere principalmente del uso del cuerpo. Pero para él este no es el principal problema, sino que no tiene internet ni computadora para afrontar el cursado virtual.

“Me manejo con crédito y sabemos cómo es el tema con eso, no podés hacer videollamada más de 5 minutos porque se acaba, eso pasa con casi todas las plataformas”, sostuvo. Además, contó que tuvo que dejar de cursar una materia porque tenía que hacer reuniones virtuales y él nunca pudo hacer una.

“Estoy sin computadora y sin internet. Capaz que si no hubiéramos vuelto con la cuarentena más estricta hubiera podido ir a lo de algún compañero y poder trabajar con él y tener algo de internet para cursar”, se lamentó Franco, quien vive en Villa Krause.

Franco Castro

Por otro lado, contó que aprendió muy poco, que solo cursó bien una sola materia y que pensó varias veces en abandonar. “Al principio pensé en dejar todo el año y después hacerlo, pero seguí, me di cuenta que iba a ser peor no hacer nada. Dejar la carrera me lo planteé después, he tenido días muy malos, que no iban relacionados con la facultad, pero se me acumuló mucha presión. Porque se mezclan las cosas, en todo caso la facultad me ayuda a distraerme un poco más”.

Su idea de acá a fin de año es terminar de cursar lo que pueda: “Si tengo que recursar o volver a hacer las materias, lo haré, porque quiero aprender bien. En especial las materias que son presenciales donde se aplica el cuerpo”.

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