San Juan por sus sentidos

Santuario de aves y cuna de dinosaurios: el espectáculo de pasear en La Ciénaga

A 22 kilómetros de San José de Jáchal se encuentra un área natural protegida en donde solo viven cinco familias. Allí, el contacto con la naturaleza sanjuanina es revelador. Ni señal de celular ni internet. Mirá fotos y videos de este paisaje increíble..
domingo, 20 de diciembre de 2020 · 10:27

Se llega yendo por Ruta Provincial 491 desde San José de Jáchal hacia Huaco. Los jachalleros la conocen de memoria ya que, en escasos minutos pueden disfrutar del aire puro que se respira en La Ciénaga. Su riqueza no solo es paisajística sino que también natural, ya que es un área protegida y un “santuario de aves”. En esa localidad viven solo cinco familias a pesar de que hay más casas y cabañas para los turistas. Ideal para pasar un fin de semana a pura tranquilidad, sin señal de teléfono celular ni internet.

Mapa: Gentileza Arq. Romina Naranjo

En La Ciénaga se pueden visitar las distintas pasadas del Río Huaco. La gente oriunda de Jáchal lo hace seguido, sobre todo los fines de semana, cuando se llena de gente. En autos, motos y camionetas, los grupos de amigos y las familias llegan para refrescarse en el agua. Eso sí, mejor llegar temprano y asegurarse una sombra. En todo caso, llevar una sombrilla también es una opción más que inteligente.

También se puede hacer trekking, con la salvedad de que es preferible hacerlo los días nublados o una vez que el sol ya no esté tan fuerte. Es que esta zona no escapa a las particularidades del clima sanjuanino. Llevar agua potable, protegerse del sol y tener en cuenta las distancias y los horarios es fundamental para no pasar un mal momento.

La caminata se puede empezar por la calle principal y una vez que se llega a la capilla hay que doblar a la izquierda, cruzar el puente del río y continuar por el camino que está señalizado con piedras blancas, imposible perderse. Durante el transcurso del trekking, uno se va a cruzar varias veces con el cauce del río, ideal para refrescarse durante la actividad. Las “Colinas Nevadas” es sin duda uno de los lugares más exóticos que uno atraviesa.

A pesar de que solo viven cinco familias en La Ciénaga, este lugar cuenta con una capilla y con una vivienda en la cual en 1909 comenzó a funcionar la primera escuela de esta localidad. Don Isaías Bustamante fue el primer maestro de la escuela N°36 “Onofres Illanes”, que lleva su nombre debido al fundador del lugar. Años después, en la década del 1960, el edificio se construyó sobre la ex Ruta Nacional 40.

La vivienda donde funcionaba la escuela.

Por el lado de la Capilla Nuestra Señora del Carmen, fue construida en la década de los ‘60 tras una promesa hecha por Eberard Suizer. Con piedras traídas desde la Cuesta de Huaco y de la cantera Agua de los Burros se realizó una buena parte de la mampostería. La primera misa la dio el Padre Illanes, quien originalmente tenía en un altar de su casa la imagen de la Virgen del Carmen.

La capilla de la Virgen del Carmen

Unas de las cosas más impactantes que tiene La Ciénaga son las formaciones rocosas. Tras millones de años de la acción erosiva del viento y del agua, los cerros adquirieron formas realmente exóticas que llaman la atención de los visitantes. Este lugar realmente tiene una historia única: 65 millones de años atrás, en la era Cenozoica, esta región y el área de Huaco constituían un valle con ríos que desembocaban en varios lagos.

Dinosaurios supieron caminar junto a los cauces del agua, dejando sus huellas en el barro. Esas pisadas fosilizadas se encuentran en distintos lugares de Huaco. De hecho, en el área protegida se preservan las primeras huellas de dinosaurios del periodo Cretácico. Algunos datos que se pudieron obtener tras el estudio científico es que los dinosaurios de La Ciénaga eran gigantes y andaban en manadas.

La geología, la flora y la fauna de este lugar también tienen su riqueza. Esta zona se ubica entre imponentes sierras que corresponden a la Precordillera Central. Aquí pueden encontrarse fósiles marinos de gastrópodos, nautiloideos, trilobites, braquiópodos y esponjas de hace 450 millones de años. Además, los bosques de flora nativa generan un hábitat excelente para las aves, por lo que se denominó a esta localidad como “Santuario de Aves”. Entre las especies más representativas de la zona se destaca el benteveo, aunque también hay zorzales, chingolos, pitojuanes, palomas, horneros, halcones y picaflores, entre otros.

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