Informe especial

Los secretos de la resurrección del templo de Jáchal

A dos años del inicio de la remodelación de uno de los edificios más importantes del patrimonio provincial, un viaje por las curiosidades que presenta el desafío de recuperar al sitio santo.
domingo, 18 de octubre de 2020 · 10:26

Jáchal sí que es un viaje en el tiempo. Entre las casonas antiguas, el templo de San José, corazón del pueblo, vive una suerte de resurrección, un salvataje que se dio cuando el edificio de más de un siglo empezó a decir basta hasta casi una década. Llevó años dilucidar cómo y echar a andar las intervenciones a estas vetustas estructuras que dicen mucho de los jachalleros y que siempre fueron atracción para los visitantes de afuera.

A dos años exactos del inicio de las obras en el templo de Jáchal para no dejarlo morir, ya van por el 50% de avances, según contó a Tiempo de San Juan el representante técnico de la empresa Nacusi, Marcelo Muriel, que lleva adelante las tareas. Ahora están consolidando las ancestrales columnas y otros trabajos que sorprenderán. Es que este lugar de fe quedará con su fachada y espíritu bien conservados a la par de una modernización necesaria. Y para lograr esa titánica meta, hay muchos detalles que hacen único a este proyecto.

La obra nueva consiste en un subsuelo y planta baja, una capilla de oración perpetua, y una antesala. Además de sumarse espacios para la secretaría, aulas de catequesis y servicios secundarios como baños y accesos principales y secundarios.

Mix entre lo antiguo y lo nuevo
La gente que no es de Jáchal poco conoce de esta recuperación de estructuras, que ya va por el 90% lograda. Se consolidaron los altares principales y los secundarios, se tuvo que buscar una ingeniería alternativa a la que estaba propuesta y cuidar que quede exactamente la misma arquitectura que ostentó el templo por décadas, pero con materiales nuevos. 
Ya no hay muros de adobe sino construcciones sismoresistentes, para que el templo tenga función plena pero respetando lo conocido: “nos va a remontar a 30, 40 años atrás, los jachalleros van a ver el templo como era, donde vieron sus hijos casarse, los bautismos. El templo tiene 140 años y la estética interior se va a mantener pero resurgirá con tecnología nueva”, contó Muriel. En este mix de lo viejo con lo nuevo, van a desaparecer los ventiladores antiguos para darle lugar a gigantes equipos de aire acondicionado, tipo Rustoff, para aclimatar en los duros inviernos y los tremendos veranos de la comuna norteña.
Primer ascensor del pueblo
Uno de los detalles que pocos conocen es que este nuevo templo tendrá elevador. Se trata de un ascensor hibrido eléctrico neumático que para Jáchal será toda una novedad ya que será el primero en el departamento. Va a estar en la obra nueva, en la parte de acceso principal y servirá para llegar al subsuelo de 5 metros de profundidad. En este último funcionará el memorial, donde además se ubican una recepción, un depósito general, una sala de exposición temporal y un grupo sanitario, más un patio abierto de doble altura. En este patio surge otro de los secretos de esta simbólica obra: allí se va a poner un olivo, árbol que tiene mucha carga religiosa.
Adobes santificados
Hay otra curiosidad que tiene que ver con los adobes. En el nuevo templo quedan en pie de ese material el campanil, el frente del atrio y tres porciones que serán de exhibición, como muestra del muro antiguo.  Los muchos que se sacaron del templo y que se pudieron rescatar se usarán para construir una hermita en otro lugar, con la idea de que es material santificado. Por otro lado, los adobes muy deteriorados fueron destinados al santuario de la Virgen del Agro.
Una pintura bajo impresionantes tratamientos
También en esta remodelación, observando el valor del pasado, tiene un capítulo importante una pintura. Se trata de la antiquísima obra “El bautismo del Señor”, que se extrajo de un muro que se tuvo que demoler. Esta pintura se encuentra en proceso de recuperación en Mendoza, con dos prestigiosas restauradoras. Se extrajo con una técnica llamada strappo, que usa láminas. Se despegó de su base y se la trasladó a una nueva base rígida para poder ser colocada nuevamente en el templo cuando esté restaurado. Se trata de una labor colosal, para este mural que es muy significativo para los jachalleros, y que mide 2,5 por 3,70 metros. Además, todos los objetos y mobiliarios de madera se están recuperando con restauradores de Jáchal.
Cuerpos enterrados
Durante las excavaciones propias de las obras se dieron interesantes sorpresas: desde el inicio de la remodelación, el 16 octubre de 2018, se hicieron hallazgos de gran valor arqueológico. Hasta la fecha se han rescatado casi 50 restos humanos, de vieja data, trabajados con protocolos especiales. Los operativos estuvieron a cargo de la Dirección de Patrimonio, que enviaron especialistas del museo Mariano Gambier (UNSJ) para que se encargaran de rescatar los restos óseos. “El padre Orlando Sánchez nos comentaba que había un sacerdote de 1750 que estaba sepultado en las orillas del altar, están sus restos ahora en resguardo de la curia y van a destinar un lugar en el mismo predio para que descansen”, contó Muriel.
Demora y nuevas metas
Actualmente en los trabajos hay 50 obreros. Y la finalización de la obra tiene un año de demora, por diferentes razones. “Nos ha tocado los agentes climáticos y los hallazgos arqueológicos, debíamos hacer la entrega en febrero de 2021, pero además la obra se paró durante la pandemia y hemos retomado con el protocolo reglamentado y controlado”, dijo el técnico. Con esto, se calcula que en febrero de 2022 podría terminarse.
Según confesó Muriel, la gente ya está acostumbrada a estos trabajos y el público en general pasa y va viendo el avance porque está al frente de la plaza. Los jachalleros ven a la iglesia cómo se recupera día a día, y más de cerca cuando pasan a las misas que se están haciendo en el salón Suizer, contiguo a la remodelación más emblemática de Jáchal.

(Fotos: Roberto Ruiz)

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