Conmovedor

La historia detrás del vestido de novia que hizo feliz a una joven con cáncer

Aixa es la protagonista del viral que emocionó a todos. Se casó a días de empezar la quimioterapia y lo que iba a ser un festejo íntimo y modesto se convirtió en una noche soñada gracias a una amiga.
martes, 05 de marzo de 2019 · 09:16

"Podíamos casarnos el mes que viene, pero empezaba la quimio y se me iba a caer el pelo. No quería esa foto, es algo que sucede una sola vez en la vida, y que quiero olvidar y superar. Por eso lo adelanté". Sentada en la vereda de su casa, en el interior del Barrio Huarpe, en Pocito, Aixa recibe sorprendida a Tiempo de San Juan y cuenta la historia detrás del vestido de novia que fue viral en los medios locales e incluso nacionales. Señaló que ella no estaba al tanto, hasta dos horas de celebrar su casamiento en el fondo de su vivienda, que sus amigas habían solicitado en las redes un vestido y que una diseñadora local se había ofrecido, en menos de 48 horas, a confeccionarle uno exclusivo. 

"Yo estaba lavando las copas para el vino y me vienen a buscar porque me iban a maquillar. Voy a la casa de mi amiga, que es al lado de la mía, y veo algo en el sillón, pero nunca imaginé que era un vestido para mí. Después la señora me cuenta que me había hecho un vestido, me lo mostró y me encantó. Cuando después llego a mi casa, estaba todo adornado y armado. Nosotros pensábamos hacer una cenita sencilla, pero había una movida tremenda detrás de mí casamiento", dijo la joven de 26 años. 

Aixa se casó por civil el viernes 22 de febrero y había organizado junto a su esposo una cena para el sábado siguiente. La idea era un festejo familiar e íntimo, pero Silvia y Natalia Elizondo, amigas y vecinas, decidieron convertir su noche en una velada única y soñada. "A mi hermana se le ocurrió y pedimos ayuda para conseguir un vestido. Un montón de gente se ofreció y entre todos elegimos a una señora y su marido ( Arias Baca). Después otra persona se ofreció con el ramo de flores, otra con los suvenires y hasta con el salón. Pero no queríamos abusar, sólo queríamos que esa noche no pasara desapercibida", contó Natalia. 

Fue sin dudas una sorpresa inimaginable para la joven. Sobre todo porque el día anterior al festejo que tanto había anhelado casi fue suspendido a causa de sus malestares físicos. "Fui a tomarle las medidas y el panorama que me encontré fue horrible. Estaba tirada en la cama, con dolores. Por suerte el sábado estuvo bien, pudo bailar el vals con su esposo", expresó su amiga. 

Aixa padece cáncer de útero -ya pasó por dos operaciones- y además sufre de ataques de epilepsia. En el último parte médico le diagnosticaron ganglios inflamados, por lo que la quimioterapia tuvo que adelantarse. "El cáncer se va ramificando. Después del casamiento me sometí a la primera quimio, que duró siete horas, que es la más larga y fuerte. Por eso quería casarme lo antes posible, organizamos todo muy rápido. No quería verme con el pelo caído", cuenta. 

La muchacha y su flamante esposo dejaron algunos compromisos de lado para llevar adelante un festejo modesto en su casa. Ella no recibe ninguna ayuda social y en su casa subsisten gracias al sueldo de su marido, quien se desempeña por largas horas como panadero.

"Tuve mucha ayuda de la familia de él y la mía, además de mis amigas. Nunca imaginé que podía pasar esto. Cuando entré a la casa y mi marido me vio con el vestido blanco se quedó helado. Es un recuerdo lindo. Ahora quiero recuperarme", apuntó con una sonrisa Aixa.