En menos de un año los delitos encuadrados en el llamado "grooming" pasaron a ser el 10 % de la cantidad de causas que se tramitaron desde la creación del ANIVI, el centro judicial en el que se reciben las denuncias contra los menores víctimas de delitos.
El grooming es una práctica de acoso y abuso sexual a niños y jóvenes que se produce a través de las redes sociales. En Argentina, el Código Penal lo incorporó en el año 2014 a través del artículo 131: "Será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma".
Desde julio del año pasado a la fecha, ya suman 60 las causas por grooming registradas en San Juan.
El dato preocupa a las autoridades si se tiene en cuenta que el ANIVI se creó en febrero de 2017 y registra un total de 600 causas.
Se considera un caso de grooming desde el momento en que el delincuente toma contacto con la víctima, pero sin que llegue a concretarse el abuso sexual.
Las víctimas, en su mayoría, son niñas de 8 y 9 años. Mientras que los victimarios son personas adultas que captan a nenas vía Facebook, chatean con ellas, acuerdan en juntarse en algún lugar y en un momento determinado, y ahí el abusador aprovecha para llevar a cabo su terrible accionar.
“Esto sucede porque los padres no tienen control sobre lo que sus hijos hacen en las redes sociales. Nosotros pedimos por favor a los adultos encargados de los chicos que chequeen constantemente cuando están en la computadora y, en lo posible, sus celulares”, expresó el director del centro,
Sergio Cúneo.