Matrimonio igualitario

Se casaron en secreto, 5 años después cuentan por qué

Gloria y Elisa fueron la primera pareja gay que pasó por el Registro Civil en San Juan en el 2010 y por entonces no quisieron prensa. Hoy se animan a contar cómo fue ese día y cómo cambió sus vidas la sanción de la ley. Por Viviana Pastor.
domingo, 19 de julio de 2015 · 10:55
Por Viviana Pastor

Por afuera, es una casa como cualquiera en Villa Krause. En el comedor hay tres mujeres sentadas, cada una en su mundo. Mayra (24 años) está concentrada en su celular. Gloria (52) metida en su notebook; y Elisa (45), la vista fija en los juegos Panamericanos que transmite la tele, es la que ceba  mate. Hay dos juegos de mesa y sillas, y un par de sillones a los costados. Dos cuadros dominan el espacio: en la pared norte, una foto de Mayra con unos 3 años y su cabeza llena de rulos; montada en un caballete hay una pintura de rostros cubistas y colores cálidos, da la sensación de que  recién le dieron la última pincelada. No hay lujos, no hay decoración cuidada, y uno se siente en esa sala como si estuviera en su casa. 

Gloria Pallarona y Elisa Díaz forman la primera pareja gay que se casó en San Juan, el 25 de  septiembre de 2010, después de la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario que el pasado 15 de julio cumplió 5 años. Mayra Gómez es hija de Gloria, las tres formaron esta familia hace 15 años y, más allá de todo prejuicio, se sienten "una familia normal".

Cuando se casaron no quisieron que nadie se enterara y aunque entonces el hecho trascendió, nunca se supo quiénes eran los protagonistas. Ahora, por primera vez cuentan por qué decidieron casarse casi en secreto. 

En San Juan, del 2010 al 2013 se casaron 36 parejas del mismo sexo, mientras que no hubo ceremonias en el 2014 y en lo que va del 2015, según cifras aportadas por la jefa del Registro Civil, Laura Romarión.

Gloria monopoliza la charla, pero nadie se siente invadido, y cada una aporta sólo cuando lo cree necesario. Bueno, a veces hablan las tres juntas y nadie entiende nada. "Nosotros pedimos en el Registro Civil el mayor de los respetos, no que fuera secreto, pero tampoco queríamos salir en la televisión y tener la persecuta de los medios, ni nada de eso. En la oficina de Rawson la atendieron muy mal a Elisa cuando fue a preguntar, le dijeron que vuelva a los dos días y cuando volvió le habían contado a todos que nos queríamos casar. Entonces fuimos al registro civil del centro y nos atendieron rebien y respetaron nuestro pedido de discreción. En esa época teníamos muchos sobrinos chiquitos y cuando llegan el lunes a la escuela lo primero que pregunta la maestra es ¿qué hicieron el fin de semana? Los niños iban a contar que fueron al casamiento de su tía con su otra tía, era para generarle conflictos y no queríamos eso, por eso dijimos que por favor los niños no vinieran a la ceremonia”, cuenta Gloria. Eli agrega: "ahora mis sobrina tiene 15 y le reclaman a su madre que no vinieron para mi casamiento”.

No se trataba de una impostura, todo lo contrario. Gloria y Elisa siempre han sido muy reservadas respecto a su orientación sexual y si bien nunca escondieron que eran lesbianas, siempre cuidaron la gente de su entorno. "Siempre hemos tenido en común con Eli el respeto hacia los demás, donde nosotros vemos que la cuestión puede causar molestias o problemas, que alguien no pueda decir como somos, inmediatamente tomamos distancia para que no le ocasione problemas a nadie. Tal es así que para evitar hacer sentir incómoda a alguna compañera, yo siempre me visto y desvisto aparte, sola, para que nadie diga que la miré, para ser lo más honesta posible”, señala Gloria. 

La ceremonia fue muy íntima, en el mismo livign de esta charla, con dos o tres amigos y algunos hermanos. Los papás de Gloria habían fallecido y los de Eli no se enteraron, el papá hace un año recién supo que su hija se había casado. 

La oficial del Registro Civil que celebró el matrimonio pasó al libro de oro de la institución por haber casado a la primera pareja gay de San Juan.

El bajo perfil de las mujeres sigue siendo el mismo, pero cinco años después sienten que las cosas cambiaron en la sociedad y quieren salir a decirlo. 

"Pienso que en otro gobierno la ley no hubiera salido. Antes estábamos en un pozo, con la frente marcada, y llegó un gobierno que empezó a reconocernos como personas, como lo que somos y nos dio un lugar en la sociedad que antes no teníamos. Yo no soy de ningún partido político, no estoy afiliada a nada, pero esto nos ha dado un respiro importante para que ya no se nos lleve por delante como antes, cuando nos gritaban por la calle ‘allá va la lesbiana’ o ‘la torta’, hasta los niños tenían derecho de gritarnos. La gente cuchicheaba entre ella, muchos ni nos saludaban, te agredían, ahora eso ya no pasa”, dice Gloria.

Mayra tuvo mucho que ver en el casamiento de su mamá, ella les venía pidiendo que se casaran de una vez. Su madre dice que ella es el ángel de la casa y para Mayra sus dos madres son su familia.  "Yo tengo un padre, pero las que están siempre conmigo son ellas”, dice la piba que aún conserva los hermosos rulos de la foto en la pared. 

Para Elisa el casamiento "fue darle formalidad a lo que ya teníamos, era el sello nomás para nosotros” y Gloria agrega, "vamos a cumplir 5 años de casadas y nuestra vida es lo más normal que puede ser, como nos ves es como somos”.

El inicio

Gloria es Licenciada en Enfermería y ganó por concurso la supervisión de toda la zona Rawson, en Salud Pública. Dice que todos sus jefes y compañeros saben que está casada con Elisa porque es lo primero que ella aclara. Asegura que le gusta ser mujer, que nunca se cambiaría de sexo, y que siempre se sintió atraída por mujeres, pero también sabía que quería tener un hijo y tuvo a Mayra, aunque no se casó con esa pareja. 

Eli tenía 19 años cuando se conocieron, Gloria 26 y Mayra 6. Al principio fue difícil, como casi siempre en estos casos, pero hace 25 años el panorama era mucho peor. "Mi inclinación siempre fue estar con una mujer pero con el papá de Mayra la relación siempre fue excelente, esta casa es de mi hija y se la regaló su padre”. La relación con Elisa al principio fue complicada, ninguna de las familias aceptaba la situación, y las amenazas iban y venían.
 
"Me decían que no podía ser, que mi hija iba a una escuela religiosa y la iban a echar, que me iba a afectar en el trabajo, así que íbamos y veníamos. A mi hija se la presenté como lo que era al principio, una amiga, pero nunca le mentí, Mayra es un regalo del cielo, su relación con Elisa y después su aceptación cuando se vino a vivir acá, en el año 2000, todo se dio naturalmente. Nuestras primeras vacaciones fueron las tres juntas”, dice Gloria.

Eli cuenta que cuando sus padres se enteraron le dijeron que cambiara de idea o que se fuera de la casa, así que se fue. "Hoy les agradezco eso, porque me ayudó a decidir ser lo que soy, lo que me hace feliz”, dice.
Los hermanos de ambas si aceptaron desde el inicio a ambas y respetaron todas sus decisiones.

Hoy, en la casa la rutina es de trabajo, de lunes a viernes Gloria sale a las 7,30 para ir al centro de salud Favaloro, desde allí supervisa 13 centros sanitarios de Rawson. Mayra se va a estudiar y Eli se queda de ama de casa. Hace un tiempo tenían negocio en la casa, pero lo cerraron. Ahora pinta sus cuadros o sale a andar en bici con su amiga Patricia. "Mabel y Patri son nuestras hermanas de la vida, las que siempre están”, dice.

"Si un día no hago almuerzo no hay problema, tomamos mate con un sánguche, o comemos lo que hay, no somos delicadas. Nadie llega gritando y pidiendo un plato de comida”, cuentan ambas. 

Las dos son muy creyentes, los días 27 van a Mendoza a la Rosa Mística, y acá siempre van a la iglesia de Fátima. También las une el deporte, son asiduas en la cancha de Unión, pero también les gusta ver hockey sobre patines y vóley. "Compartimos todo, somos muy compañeras”, dice Eli pero un gesto en la cara de Gloria hace dudar y ella aclara rápido: "bueno no todo. No compartimos una sola cosa, ella es fanática de River y yo de Boca, y Mayra, que la parí yo pero se une con ésta para hacer frente común por River y no me dejan ni gritar los goles”, lamenta la enfermera.

Los fines de semana son vitales para recargar las pilas. Gloria cuenta que su trabajo es muy estresante y que dedica todo el tiempo que puede al ocio, a descansar. Los domingos suelen ser de asados y cerveza fría. Y cuando pueden se escapan a algún lugar cercano, Mendoza, San Luis, o Valle Fértil.

Ellas generan empatía y respeto. "Lo mejor al final del día es acostarnos tranquilas sabiendo que hicimos lo mejor que pudimos por nosotras y los demás”.

¿Qué te enamoró de Elisa? 
Siempre me pareció una morocha hermosa y como persona es muy dulce, compañera, amable, muy tranquila y muy emprendedora. Me enamoró su aspecto pero también su forma de ser.

¿Qué te enamoró de Gloria? 
La amé en el momento que la vi. Gloria es una persona excelente y me jugué por ella. Hemos pasado muchas cosas pero hoy tenemos una buena vida y una familia hermosa.

EL ANGEL DE LA CASA

"Para mí todo se dio de forma natural, nada fue forzado. Tengo papá pero tengo dos mamás y siempre me sentí cómoda con eso, para mí esta es un casa normal como cualquier otra”, dice la futura abogada.

Mayra confiesa que si tuvo que sufrir discriminaciones cuando era chica, cuando niños y grandes la acosaban a preguntas. "Siempre fui clara, nunca oculté nada de mi familia, nunca lo viví como raro, pero había críticas afuera de casa que me dañaron, por el hecho de no querer saber o no preguntar de buena manera y sí en forma despectiva. Eso si me molestó y me hizo daño pero afuera, adentro de casa no puedo decir que alguna vez haya vivido nada malo, al contrario, son las dos dignas de ejemplo y son mi ejemplo”, dice Mayra. 

En la época de la sanción de la ley, ella escribió una carta e intentó publicarla en los medios locales, sin suerte. Pero llegó a Mendoza y el diario Uno se la publicó. En esas líneas ella explicaba cómo era su situación e intentaban desmoronar prejuicios. 

Hoy cuenta que estuvo de novia con un chico y que sueña con formar una familia como cualquier chica de su edad. "Muchos creen que porque uno tiene madres o padres homosexuales uno va a ser homosexual, eso no es así, no soy homo, he tenido novio, me gustan los hombres y formaré una familia el día de mañana con un chico. Tener una familia monoparental no te define en absoluto”, asegura.

Los amigos de Mayra aman a sus dos madres y ella dice que muchas veces no van a verla a ella sino a Gloria y a Eli. 

"Cizañeros hay siempre, no es que sea superliberal y que todo me parezca bien, no, no todo me parece bien, tengo mis cosas, pero haber vivido una situación distinta al resto de la gente me hizo pensar de otra manera, ser más tolerante”, dice.

La charla

La adopción se habló también en esa mesa entre mate y mate. Gloria dijo que le hubiera encantado tener un hijo con Eli pero ya no pueden, por eso hablaron de adoptar, aunque no hay una decisión tomada al respecto. "Eli sería una madraza, pero es muy sobreprotectora, y si tenemos un varón creo que sería un pollerudo”, dice Gloria. Mayra se ríe y les tira: "creo que ese sí saldría gay”.

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