No sólo fueron las palabras, sino también los gestos. Habrá que buscar en los archivos para encontrar un discurso de José Luis Gioja tan elocuente como éste de su pertenencia al modelo K, respaldado por tantos gestos de afecto. Tal vez no porque no los hubiera sino porque el momento político de la presidenta reclama profesiones de fé expresas y contundentes sobre la agenda que se debate todo los días.
martes 5 de mayo 2026





