La absolución del ex comisario Gustavo Padilla y de los policías Néstor Fabián Gómez y Ulises Adrián Chirino por el presunto robo de autopartes del Depósito Judicial de 9 de Julio fue cuestionada por la fiscal Silvina Gerarduzzi, que finalmente presentó un recurso de casación ante la Corte de Justicia con el objetivo de revocar el fallo y dictar una nueva sentencia. En ese sentido, no dudó en sostener que la resolución “resulta arbitraria” y basada en una interpretación errónea de la ley.
El planteo apunta directamente contra la decisión del juez Víctor Muñoz Carpino, quien en marzo pasado absolvió a los tres imputados por el beneficio de la duda, al considerar que no se probó con certeza su participación en la sustracción de autopartes. Para la fiscalía, esa conclusión se construyó a partir de un análisis “parcial, fragmentario y aislado” del conjunto de pruebas.
En su apelación, la representante del Ministerio Público aseguró que el tribunal omitió valorar elementos clave, entre ellos la totalidad del material fílmico incorporado a la causa. Según detalla, existen registros donde se observa a Padilla y a Gómez manipulando un vehículo, un Peugeot 206, dentro del predio judicial, incluso utilizando herramientas compatibles con el desarme de autopartes.
Sin embargo, durante el juicio solo se exhibieron tres videos a pedido de la defensa. Para la fiscal, esa limitación derivó en una lectura incompleta del caso. Es por ello que manifestó en su escrito: “La sentencia no es el resultado de una consideración integral del plexo probatorio, sino de una selección parcial”.
También apuntó contra el juez por dar valor a testimonios que relativizaban la responsabilidad de los imputados, como por ejemplo el de un superior policial que dijo no haber visto maniobras ilícitas, sin analizar el contexto ni la posible falta de objetividad. A su vez, señaló que el fallo sobredimensionó las deficiencias estructurales del predio, como la falta de iluminación o de cierre perimetral, para sostener la hipótesis de robos cometidos por terceros.
Una de las cuestiones vitales de la apelación es la interpretación del delito de peculado. Si bien el juez entendió que no se configuró el ilícito porque no se probó una “sustracción” concreta ni se hallaron autopartes en poder de los acusados, para Gerarduzzi sí existió la comisión de la figura. En ese orden, sostuvo que el delito no requiere necesariamente un desapoderamiento material, sino que incluye cualquier forma de disposición indebida de bienes bajo custodia estatal.
Afirmó que el desmantelamiento de vehículos ya constituye una conducta típica, por lo que agregó: “No resulta razonable sostener que el desarme no configura delito”, indica, al remarcar que se trata de una afectación directa a bienes públicos cuya custodia estaba a cargo de los imputados.
La absolución de los tres policías ya había generado sorpresa en Tribunales. Durante los alegatos, la fiscalía había pedido una condena de 2 años y 6 meses para Padilla por peculado y un año para Gómez por encubrimiento, mientras que para Chirino había solicitado la absolución.
El juez, sin embargo, extendió el beneficio de la duda a todos los imputados, sin diferenciar sus roles, lo que también fue cuestionado en la apelación por falta de análisis individualizado.
La causa se originó tras detectarse irregularidades en el Depósito Judicial D-5, donde se concentraban vehículos secuestrados por orden judicial. Según la investigación, algunos de esos rodados eran manipulados y desmantelados por quienes debían custodiarlos, aprovechando las falencias de seguridad del predio.
El caso tiene además antecedentes sensibles, ya que Padilla ya había sido condenado en 2021 por utilizar una camioneta secuestrada para uso personal, en un escándalo que derivó incluso en la renuncia de un juez, de Pablo Flores, ex titular del Segundo Juzgado de Instrucción.
Con el recurso presentado, será la Corte de Justicia la que deba analizar si el fallo incurrió en arbitrariedades y si corresponde revisar la absolución. La fiscalía pidió que se dicte una nueva sentencia que encuadre los hechos como peculado para Padilla, encubrimiento para el sargento ayudante Gómez y mantenga la absolución del oficial principal Chirino.