En el ring da pelea y esa actitud la ayuda a sobrellevar algunas desigualdades que enfrenta a la hora de entrar al aula en escuelas donde los chicos muestran tantas carencias como ganas de aprender. Es que la boxeadora Leonela Yúdica, que debutó el mismo día que Narváez y Cabrera se enfrentaron en San Juan, transita los últimos meses de residencia en la escuela María Luisa Villarino de Del Carril. La pugilista, de 23 años, cursa el último año del Profesorado de Enseñanza Primaria y está convencida de que para estudiar docencia hay que tener verdadera vocación.
“De chica quería estudiar abogacía, pero llevaba casi dos años y aunque me iba bien la carrera no me convencía, así que decidí cambiar. Primero pensé en el profesorado de Educación Física pero finalmente me quedé con la enseñanza primaria y no me arrepiento”, cuenta Leonela.
Luchadora nata, sabe que la inserción al sistema educativo cuando finalmente tenga su título de maestra no será fácil, pero con la experiencia que está adquiriendo durante la residencia ya asumió varias realidades que no le enseñan en el instituto.
“Ser maestra es mucho más que enseñar, en las escuelas se viven realidades muy distintas a lo que aprendemos en la teoría, cada chico tiene una realidad diferente y uno entabla una relación con cada uno de los alumnos”, explica Leonela. Ella segura que al enfrentarse al aula se dio cuenta que su rol de educadora implicaba muchos otros aspectos. “Uno puede ayudar a los chicos de tantas maneras, yo me encontré con un alumno que en pleno invierno iba con sandalias entonces junté ropa y zapatos que yo tenía y se los llevé. Me dio una cosa cuando lo vi al otro día con lo que le había llevado, porque quería decir que realmente no tenía”, recuerda la joven con tristeza por la situación.
En el cuadrilátero la caracteriza su boxeo técnico, ella misma se define como “menos agresiva y más de pensar” y lo mismo aplica en su posición crítica respecto del sistema educativo. “Tuve diferentes experiencias con respecto a la educación pero creo que la enseñanza en algunas escuelas, especialmente las urbano marginales que están bajo programas específicos, es muy básica. Los contenidos son muy elementales y eso limita el aprendizaje de los chicos”, explica la futura maestra.
Esta gran promesa del boxeo local está convencida de que el punto de partida debe ser la vocación y que la docencia no es una carrera para estudiar por las dudas. Ella asume el compromiso y tiene otro desafío fuera del ring, el de transmitirle a sus futuros alumnos no sólo los contenidos educativos sino también algo que a ella le sirvió para el despegue en su carrera deportiva: el valor del trabajo y el esfuerzo.





