medidores y mega obra en libertador

¡A medir que se acaba el agua!

En pocos meses, OSSE empezará a poner medidores en las casas para evitar derroches. Tiempo de San Juan buceó en el plan oficial, que todavía no tiene muchas definiciones pero sí una idea fija: comenzar este año poniendo 2.000 aparatos en las zonas más pudientes. Por Miriam Walter.
lunes, 23 de enero de 2012 · 11:06

Por Miriam Walter
mwalter@tiempodesanjuan.com


Antes de junio, en Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), prevén empezar a poner medidores de agua, en una medida masiva inédita en la provincia. Aunque todavía no definen la traza del plan, el titular de la empresa estatal, Cristian Andino, aseguró que la idea es iniciar “apuntando a las zonas de mayores recursos”, sin dar mayores detalles del itinerario. Ya tienen a punto 2.000 de estos aparatos que se colocan en la entrada de agua a las viviendas, para ponerlos en 2012, en un proyecto que busca instalar al menos 10.000 medidores en los próximos 5 años, con la meta de que la gente no despilfarre el vital elemento. De todos modos, bajo este esquema, OSSE apenas medirá el consumo del 6,5 % de sus clientes, que son en total unos 153.000. Andino dijo que en este lustro se verá cómo y en qué proporción pueden ir incrementando la cantidad de dispositivos.

Hoy, los clientes de OSSE pagan una tarifa fija por categoría, divididos en 20 grupos, siendo dos de ellos los que concentran a la mayoría de los usuarios. A grandes rasgos, cuando estén los medidores funcionando, se fijará un límite de consumo estándar, de manera tal que cuando el aparato registre que se excede esa barrera, OSSE pueda cobrar un plus proporcional por el servicio al cliente. Así, el que más usa, más paga.
Actualmente  hay experiencias locales con medidores en sistemas de manejo de agua potable, pero no son estatales, sino de uniones vecinales como la de Villa El Salvador en Angaco, La Rinconada, Richet Zapata y otra en Zonda, según apuntó Andino.  Así, nunca antes se midió el agua que consume el grueso de la población.
La determinación de empezar a medir el consumo de agua en San Juan es un compromiso que asumió la Provincia con ENOHSA, el ente por el cual la Nación financia las obras sanitarias locales, en particular la construcción de los subsistemas cloacales de Rawson y Chimbas que sirven a las zonas norte y sur provinciales y que cuestan millones de pesos. “Está dentro de un plan de fortalecimiento institucional, para poder cuidar el agua. En todos los países del primer mundo el agua es un recurso medido”, argumentó Andino.
El funcionario dijo que la decisión política está tomada y que esperan implementarla en el primer semestre del año, iniciando por etapas la colocación de los medidores. OSSE tiene un stock de 4.000 aparatos que históricamente fue adquiriendo la empresa estatal, reparados por la UNSJ y listos para usarse. La mitad se espera que quede instalada este mismo año. El resto de los dispositivos se irá consiguiendo de acuerdo al plan de colocación: quedan algunos cientos para reparar en los galpones de OSSE y lo que falte se irá comprando (cada medidor cuesta unos 200 pesos).
Un medidor cabe en la palma de una mano, es de metal o plástico, y la lectura del consumo se hace mediante un relojito que está debajo de una tapita que lo protege. Se pone en la entrada de las edificaciones, en el caso de una vivienda, en el compartimiento que suele estar en la vereda que dice “Agua”.
El tema es dónde colocarlos. Andino dijo que no lo sabe todavía, que se tomará todo enero y parte de febrero para analizarlo con sus técnicos, pero que hay una idea madre de empezar con los barrios de mayor poder adquisitivo, con casas más grandes, donde suponen oficialmente que el consumo es mayor. Siempre se trata de un supuesto porque nunca antes se midió el consumo pormenorizadamente. “No es lo mismo el consumo en una casa con mucho espacio donde se supone que hay más gente que en una casa chica”, estimó Andino, quien aclaró que todo el proceso de instalación más el aparato correrán por cuenta de OSSE.
Sobre el plan hoy hay más dudas que certezas. Queda resolver además de en qué casas, el tope en m3, que se prevé hacerlo en base a un estándar mensual en una casa tipo. Y situaciones especiales, como por ejemplo, qué harán con los edificios. Según Andino, en este último caso, se presentan dos opciones: poner un medidor común por conglomerados y que el costo de los excedentes se prorratee entre los habitantes de los departamentos o poner un medidor por departamento, lo cual es más costoso y más complicado de diseñar.

Sanjuaninos derrochadores
Según Andino, acompañarán la colocación de medidores con una campaña de concientización del uso racional del agua, en los medios de comunicación y hasta en las escuelas. “Como hoy se paga igual el agua, en cualquier situación, la gente deja la manguera abierta toda la noche o riega en los horarios prohibidos, o se lava los dientes o deja lavando la lechuga corriendo el agua mientras atiende el teléfono”, analizó el presidente de  OSSE. “En San Juan hay mucho derroche”, analizó. Sobre esto hay un dato: actualmente tienen 10 inspectores en 10 movilidades que salen de lunes a lunes a toda hora por toda la provincia. Hacen 150 multas por día que se pasa al Juzgado de Paz. Hace un mes se hacían unas 20 diarias. El crecimiento de un 650 % en las multas en un mes se debe no tanto a que la gente derrocha más en temporada estival sino a que se duplicó la cantidad de movilidades y de inspectores en la calle.

Destacado
El medidor es un dispositivo inviolable. En OSSE estiman que habrá gente que lo romperá para zafar de pagar excedentes pero eso es un delito y advierten que será denunciado.

Cifras
250
Son litros diarios de agua que, aproximadamente, consume una persona, contando lo que bebe y otros usos, según calculan en OSSE, basados en registros de la OMS.


1,50
Es, en pesos, lo que paga un cliente de OSSE por día por el agua potable, contando el último aumento de tarifa. Una botella de 250 cc de agua mineral cuesta unos 5 pesos.
 
25
Es el porcentaje de aumento que registrará el servicio de agua y cloacas desde febrero. Para el grueso de los clientes, los residenciales, se irá de 37 pesos a 46.

Textual
“Poner medidores es algo que no le va a causar gracia a muchos, pero es necesario. Como cuando la gente tiene dos aires acondicionados, tres televisores y otros electrodomésticos, y paga por la luz que consume. No veo por qué con el agua debe ser distinto”. 
Cristian Andino/OSSE

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