¿Se puede retrasar el envejecimiento de la piel? Flor Peláez, nutricionista sanjuanina, da a conocer lo que no debe faltar para lograrlo.
No es sólo una cuestión de apariencia, es una cuestión de salud. La piel evidencia todo lo que pasa por dentro y una buena manera de prevenir el estrés oxidativo es el consumo de alimentos ricos en vitaminas y decirle adiós a los procesados.
Está comprobado. Una dieta pobre en nutrientes puede debilitar su barrera natural, aumentar el estrés oxidativo y acelerar los signos del envejecimiento. En pocas palabras sin una buena nutrición no hay cremas, ni sérums, ni protectores que valgan para lucir bien. Es un combo que necesariamente empieza por la comida de todos los días. Florencia Peláez, licenciada en Nutrición, asegura que el desgaste diario vuelve a la piel menos flexible y menos capaz de hacer frente al desgaste. Claro que si la hidratación, alimentación y cuidados dermatológicos son los adecuados, puede estar y lucir mejor.
La piel, por ser el órgano más grande, también actúa como un reflejo directo de la salud física, emocional y mental, tanto que da signos de enfermedades internas, de deficiencias nutricionales, de niveles de estrés, de problemas hormonales o cardiovasculares, ya que actúa como un "espejo" de lo que sucede dentro del cuerpo.
piel3
Vale destacar que se denomina “estrés oxidativo”, al desequilibrio fisiológico entre la acumulación de radicales libres (especies reactivas de oxígeno) y la capacidad de los antioxidantes del cuerpo para neutralizarlos. Eso daña células y proteínas provocando inflamación crónica, envejecimiento prematuro y enfermedades como cáncer, diabetes y patologías cardiovasculares.
“Tener una buena piel se debe en parte a nuestros genes, lo que no quiere decir que no podamos hacer nada para mejorarla, al contrario, hay mucho por hacer para mantener nuestra piel sana a medida que envejecemos”, dice Peláez.
Todo comienza por dentro. En los últimos tiempos la medicina puso gran énfasis en la salud intestinal ya que allí se alojan muchos microbios que juegan un rol importante para la salud de la piel y de todo el cuerpo.
“Existe una conexión biológica fundamental entre el sistema digestivo y la salud cutánea ya que los microorganismos residentes en el intestino son piezas clave para mantener el equilibrio inmunológico del cuerpo humano. Cuando este ecosistema interno sufre alteraciones, facilita la aparición de diversas patologías dermatológicas crónicas”, explica Florencia. Por este motivo, el estudio del eje intestino-piel resulta imprescindible para tratar eficazmente condiciones como el acné o la psoriasis.
Ese es uno de los motivos por los cuales los científicos aseguran que para mejorar o mantener la salud de la piel hay que tener una alimentación adecuada. Peláez da los siguientes tips:
Priorizar los antioxidantes mediante la variedad cromática: Es esencial consumir frutas y verduras de diversos colores (naranjas, rojos, verdes y morados), ya que son fuentes ricas en antioxidantes que protegen la piel del daño provocado por los radicales libres.
Incorporar ácidos grasos omega-3: El consumo de pescado graso, nueces y semillas aporta grasas saludables necesarias para que la piel conserve su hidratación y flexibilidad.
Asegurar el aporte de vitaminas específicas:
Vitamina A: Se encuentra en el huevo, en el pescado, entre otros.
La provitamina A, también conocida como carotenoides, se puede encontrar en numerosas frutas y verduras, tales como la zanahoria, el camote y la calabaza. Y también en otros alimentos de origen animal.
Vitaminas del grupo B: carnes (vaca, pollo, hígado), pescado (salmón, atún, sardinas), huevos, lácteos, legumbres (lentejas, frijoles), vegetales de hoja verde (espinaca, acelga), cereales integrales (avena, arroz, trigo), nueces, semillas y levadura de cerveza,
Vitamina C: Presente en cítricos, tomates y brócoli. Vitamina E: Localizada en el aceite de oliva virgen extra y las nueces. Estas vitaminas se consideran esenciales para el mantenimiento de la salud cutánea.
Reducir el consumo de azúcares y procesados: Es clave limitar estos alimentos, dado que pueden favorecer la inflamación sistémica y empeorar condiciones cutáneas específicas como el acné.
Adoptar un enfoque integral: La dieta debe complementarse con un estilo de vida saludable que incluya actividad física regular, descanso suficiente y una adecuada gestión del estrés para potenciar los beneficios en la piel.
piel4
Florencia Peláez, licenciada en Nutrición -MP 561-, especializada en Nutrición Deportiva. (@flor_pelaez)
Además de sumar una alimentación rica en nutrientes, hay cosas que necesariamente se deben tratar de eludir. En este sentido la nutricionista recomienda evitar productos con alto índice glucémico que provocan picos de insulina que son muy perjudiciales. Esta respuesta hormonal no solo se vincula con la aparición de acné, sino que también acelera el envejecimiento prematuro. “Eso puede degradar el colágeno y la elastina, las proteínas que mantienen la piel firme y elástica, lo que puede acelerar el proceso de envejecimiento de la piel”, indica.
Se denominan alimentos de carga glucémica alta a los productos procesados, gaseosas, jugos artificiales y azúcares refinados.
En el caso particular de la leche, si bien no tiene alto contenido glucémico, estimula la producción de insulina. “Los lácteos son complejos porque no todos los tipos están relacionados con el acné. El yogur y el queso no parecen ser un problema para la mayoría de las personas, pero la leche sí, debido a las proteínas que contiene”, agrega.
Para tenerlos lejos
-Evitar aceites vegetales refinados como el de canola, de soja, de girasol y de maíz.
- Ni hablar de los productos procesados. Es decir aquellos alimentos envasados y refinados que combinan todos los factores de riesgo señalados. Por lo general, están hechos con carbohidratos refinados y aceites vegetales procesados y, como resultado, pueden empeorar los problemas de la piel y la salud en general.
-Los alimentos ultraprocesados incluyen comida rápida, productos de una panadería, papas fritas, galletas saladas y productos de paquete.
El colágeno
En la actualidad, una buena parte de la población consume colágeno extra por diversos motivos, entre ellos tener una mejor apariencia. En este sentido, Florencia opina que “existen alimentos que son fuentes directas de colágeno, principalmente aquellos de origen animal como los caldos de huesos. Sin embargo, el colágeno dietético es una proteína de gran tamaño que se descompone en aminoácidos durante la digestión y es poco probable que se incorpore directamente en la piel”.
En resumidas cuentas la alimentación está directamente vinculada a la calidad de vida de todos, por lo que es fundamental, dentro de las posibilidades de cada persona o familia, orientarse a la compra de productos menos nocivos.