Tras años de lucha, finalmente el 19 de octubre se firmó el contrato entre Vialidad Nacional y las empresas para hacer la obra de convertir en autopista un tramo de la Ruta 40 Sur, más precisamente el ubicado entre Tres Esquinas y Cochagual, en Sarmiento. Ese fue el inicio formal de la obra, ¿pero cuándo estarán los obreros y las máquinas trabajando en el terreno? Este comienzo de tareas se espera para dentro de dos semanas, es decir, promediando diciembre, según dijo a Tiempo de San Juan el titular de la repartición a nivel local, Jorge Deiana.
Los trabajos son los de la Sección II de la Ruta 40, que suman 26 kilómetros de autopista en el tramo sarmientino. Las empresas a cargo son, asociadas, Se.Mi.S.A. e Ivica Dumandzic S.A. Cuando se licitaron estas tareas estaban cotizadas en casi 11.000 millones de pesos, a mayo de 2022. Hoy, la inversión es cercana a los 30.000 millones de pesos.
"El contrato está firmado y el disparador de inicio de las obras ya se dio. En este momento se están formalizando todas las tareas previas al avance físico como son el Plan de Gestión Ambiental, conformación de tribunal por discrepancias, acta de replanteo, conformación de la inspección, plan de trabajo, proyecto de puentes, formación de comités de seguimiento de servicios afectados, entre otros", describió el funcionario.
Deiana informó que "ya hay tareas relacionadas con la movilización de la obra y en cuanto a los trabajos específicos con equipos y personal los comenzaremos a ver dentro de un par de semanas. Ya está el cartel de obra y personal de topografía haciendo levantamientos para confeccionar el acta de replanteo".
¿Esta trascendental obra corre algún peligro con el recambio de gestión nacional? Deiana observó que "si Milei sostiene que no habrá obra pública, claro que sí". No obstante, explicó que el financiamiento está garantizado y el contrato firmado, "siempre está supeditado a decisiones políticas".
Se trata de un proyecto clave tanto en el proceso como en la finalidad. Es que una vez terminada la obra aportará una vinculación moderna y segura entre San Juan y Mendoza. Y durante la construcción se espera la toma de 300 empleados en forma directa, lo que se dará pronto. Es que la megaobra tiene 30 meses de plazo, y el inicio y el final requieren menos trabajadores pero en la instancia del medio será una gran usina laboral.
Larga historia
Tras esta obra hay una larga historia de idas y vueltas, tras haber sido abandonada por la empresa mendocina Green a principios de 2019, con muy poco avance, al igual que el tramo de Sarmiento-Pocito, entre Cochagual y Calle 8. La compañía se declaró en convocatoria de acreedores y rescindirle el contrato fue un intenso trabajo que llevó años a Vialidad Nacional. Luego cuando se relicitó el tramo sarmientino el año pasado, tuvo complicaciones con el primer consorcio elegido y finalmente logró destrabarse ahora.
La sección II fue dejada en los papeles por Green en un 29% de avance, pero Vialidad Nacional consideró al momento de rescisión de contrato que era menos, lo que se acentuó con el correr de los años, por lo que la terminación de los trabajos implica alrededor de un 80%. En este tiempo, para evitar siniestros viales en la zona de desvíos y material suelto, Nación hizo un convenio con la Provincia para que esta última se encargue del mantenimiento.
La obra que se inicia ahora tiene características de autopista con dos carriles por sentido de circulación, con banquinas pavimentadas y control total de accesos, desarrollada en un entorno rural de llanura y considerando una velocidad directriz de 120 km/hora, previendo la ejecución de colectoras con estructura enripiada y pavimentada, con dársenas de detención, refugios y pasarelas peatonales para el servicio de transporte interurbano de pasajeros.
Lo que se mejorará con este abordaje son las condiciones de circulación, dando más seguridad. Para ello se propone un separador físico entre los distintos sentidos de circulación; además se prevén tres intersecciones en distinto nivel, siendo los accesos o salidas desde las calzadas principales materializados por ramas.
Con el resto de las calles que actualmente interceptan la Ruta Nacional 40, se proponen accesos a las colectoras de manera que el tránsito se canalice por las mismas hasta el sitio donde pueda ingresar o cruzar en forma segura y confortable a la autopista.