“Los niños de hoy no son como los de antes”, es una frase que se suele escuchar a menudo. Ellos viven en otro contexto social, rodeados de tecnología y con padres y madres más ocupados. En medio de esa situación, sus necesidades no son las mismas. En el Día de las Infancias o Día del Niño, la psicóloga sanjuanina Teresita Laría brindó en diálogo con radio Sarmiento una serie de recomendaciones que no se deben pasar por alto en la crianza actual. El objetivo: que los niños sean felices y estén preparados para ser adultos con una salud mental fuerte.
1- La comunicación: “Aprender a comunicarnos con nuestros hijos de modo positivo es la clave, aun cuando se equivocan. Y esto va de la mano de entenderlos, porque cada niño es diferente. Tiene mucho más beneficio la comunicación asertiva que la negativa. La negativa irradia en nuestra psiquis el pensamiento también negativo, el no voy a poder, la falta de fuerza. Para esto también es básica la escucha. Me parece que hoy tenemos que estar en una escucha más activa de los chicos. A veces damos por hecho desde nuestro lugar que ellos entienden las cosas de un modo, pero puede ser de otro. Entonces poderlos escucharlos va de la mano del entender cómo es mi hijo y qué necesita”, comentó la especialista.
2- Darle espacio al juego: al respecto, la psicóloga indicó que, “es fundamental darle un espacio al juego con nuestros hijos, no solamente al comprar o entregarles un juguete, sino también al espacio que podemos compartir con ellos. Y yo entiendo que muchas veces no tenemos ese espacio para dedicarle a la recreación, pero es más importante la calidad que la cantidad de tiempo. Cuando te sentás en el piso con los niños, automáticamente vienen, te abrazan, se acercan, es como que vos bajás a su altura. Entonces, desde ahí vos podés hasta mirarlos de otra manera, podés escucharlos, seguramente podés hasta reforzar algunos mandatos o algunas sugerencias o consejos que seguramente desde esa mirada del igual puede servir”.
3- Enseñarles a manejar la frustración: “En este caso hablamos del enojo, de las cosas que no nos salen bien o como las habíamos pensado. Yo creo que este es uno de los grandes conflictos que tienen hoy los chicos. Hablamos de ‘chicos de cristal’, desde lo frágil, pero también el cristal puede ser muy transparente, puede ser también duradero, depende cómo se lo cuide. Por eso, no siempre tenemos que encasillar esta etapa de los chicos desde la fragilidad, sino acompañarlos a superar sus enojos y sus frustraciones”, explicó Laría.
4- Enseñarles que le den un espacio a la familia: sobre el tema, la experta comentó que, “el disfrute, el aprender a sostener los vínculos es muy importante. Primero los vínculos de los chicos son obviamente la familia, los modelos parentales, después pasan a ser estos vínculos los amigos. Y es importante enseñarles la importancia de estos vínculos, que los ayudan en su autoestima, en el deseo de compartir. Es muy importante el enseñar a cuidar esos vínculos”.
5- Enseñarles el amor a la naturaleza: “Que disfruten de los espacios verdes, de apreciar un atardecer o el cielo, o de ver como la luna, las diferentes estrellas, o sea, pequeñas cosas que son recursos que les pueden servir mucho, y sobre todo en la adolescencia, cuando necesitamos tener como vías de escape para los conflictos. Muchas veces el conectarte con la naturaleza, también es muy importante”, sostuvo.
6- Enseñarles a amar su cuerpo: “La importancia de valorar su cuerpo es parte también de la construcción de su estima, de quiénes son. Hay una etapa en que hay muchas peleas hacia el cuerpo, porque de repente lo idealicé o lo imaginé de determinada forma. Entonces, es importante que aprendan a amar su cuerpo, porque si no, se cae en mucha frustración. Enseñar la importancia de alimentarse sanamente y, al mismo tiempo, aceptarse. Eso es fundamental porque, a veces, estos tipos de conflictos provocan después conflictos con la sexualidad, con la identidad, con la elección de pareja, con muchas cosas”, comentó.