Este domingo, el jugador y capitán del club Alianza, Blas Díaz, sufrió un siniestro vial que lo dejó en un gravísimo estado. El lechuzo se encuentra peleando por su vida tras haberse estrellado con su moto. Su pareja, Marisol Ruarte, habló con Tiempo de San Juan sobre la evolución del deportista.
Tras el choque, el jugador sufrió TEC grave, fractura de maxilar, traumatismo facial, traumatismo cerrado de tórax, fractura de miembro inferior derecho y politraumatismo grave. Ese mismo día, fue sometido a una cirugía en el cerebro, afortunadamente salió bien de esta operación.
Su esposa, contó a este medio que Blas, no posee ninguna infección por el momento. Que buscan despertarlo del coma inducido de apoco. “Está evolucionando lentamente. El informe nos dio tranquilidad. Pude tomarlo de la mano y se quiere comunicar”, indicó.
Además, añadió que el jugador está respirando por sus propios medios y que las respuestas al tratamiento tiene una respuesta positiva. Aún así, se trata de una recuperación lenta.
Cuando llegó al Hospital Rawson, informaron que sufrió TEC grave, fractura de maxilar, traumatismo facial, traumatismo cerrado de tórax, fractura de miembro inferior derecho y politraumatismo grave. Alrededor de 9 fracturas en la cara.
El hecho
El siniestro se dio en las inmediaciones de las calles Paula Albarracín de Sarmiento y Hugo E. Emi, en el interior del Barrio Aramburu, en Rivadavia. Díaz, que viajaba en una moto Motomel 150 cc perdió el control y se estrelló contra una camioneta Ford F100 que estaba estacionada.
Lamentablemente no es el primer siniestro del que participa el capitán del lechuzo. El antecedente data del 2017, cuando quedó envuelto entre la tragedia y el milagro. Fue a finales de mayo de ese año, en San Martín. En ese momento Díaz tenía solo 18 años y viajaba como acompañante en un Fiat Strada, conducido por su compañero de equipo, Nicolás Medina, de 17 años.