La historia dirá que en la Ruta 141 que une San Juan con La Rioja, tan estratégica para la producción y turismo como peligrosa en verano cuando las crecientes hacen a veces imposible la circulación, tiene un karma. Es que para la repavimentación de un importante tramo se rescindió el contrato a una famosa empresa y ahora cuando se retomó el proceso, se conoció que la licitación nueva "se cayó", por problemas con las constructoras oferentes.
Así lo confirmó a Tiempo de San Juan el titular de Vialidad Nacional, Jorge Deiana, quien dijo que "el problema es que la dos ofertas que hubo no cumplían con los requisitos. Se presentaron Rovella y otra, en UTE, de Semisa e Ivica Dumandzic". Detalló que "los oferentes no cumplieron los requisitos, es decir que las ofertas se cayeron por cuestiones legales de las empresas".
El funcionario confirmó que "tenemos que volver a llamar a licitación. Espero que sea en los próximos días". Se trata de un proceso que involucra unos 9.000 millones de pesos.
Las tareas consisten en hacer la construcción, remodelación y mantenimiento de alrededor de 120 kilómetros de la Ruta Nacional 141. Es la sección que va desde la unión con la Ruta 20, donde se encuentra el control forestal de Caucete, hasta el límite con la vecina provincia, pasando por los ingresos al paraje Difunta Correa y a Bermejo.
Los trabajos que tanto se esperan son un alteo y el asfalto nuevo, necesarios para componer las deformaciones de esta vía, además de construir defensas que actuarán contra las temidas crecidas.
Esta obra está signada por las complicaciones, ya que viene postergada desde hace una década y viene de una rescisión de contrato con una famosa empresa. Durante la gestión macrista se logró hacer un convenio para hacer el necesario asfalto, pero los trabajos nunca arrancaron. La constructora contratada era Petersen, Thiele & Cruz, con la que el Estado nacional tuvo que iniciar una queja hasta quitarle la obra.