El después de la creciente: restos de embarcaciones y sedimentos acumulados marcan el impacto del temporal en los paradores del dique Punta Negra.
Cinco días después de la creciente más grande en cuatro décadas, el dique Punta Negra empieza a recuperar la calma. Sin embargo, la mirar con atención en algunas zonas el paisaje todavía habla por sí solo: barro acumulado, estructuras desplazadas y equipos fuera de lugar son parte de la postal que dejaron las horas más críticas del temporal.
Tiempo de San Juan recorrió los paradores del dique y todo se ve en buen estado. Pero dialogó con uno de los más afectados por el avance del agua, donde las huellas del aluvión siguen visibles y el proceso de recuperación recién comienza.
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Óscar Ferrer, quien junto a Mabel Ramírez está al frente del parador Punta Negra desde la inauguración del dique del mismo nombre, aseguró que lo ocurrido superó cualquier antecedente. “Estamos acostumbrados a las crecientes, pasan cuatro o cinco veces al año. Pero esto fue distinto, fue la más grande de los últimos 40 años”, explicó.
La noche de la tormenta
Según dijo, la noche del viernes comenzó como tantas otras cuando hay lluvia y amenaza creciente. El equipo siguió el protocolo habitual y alrededor de las 21,30 retiró el muelle que usan los visitantes para subir al kayak o hidropedales. Dos horas después llegó el aviso de que el caudal había aumentado de manera inusual.
“Intentamos volver al parador, pero no se podía entrar ni por Zonda ni por Ullum. Ahí entendimos que ya no había nada que hacer”, recordó el prestador turístico.
La fuerza del agua arrasó las defensas naturales del terreno y provocó importantes pérdidas materiales. El muelle principal fue arrastrado por la corriente y estiman que está flotando en la cola del dique, mientras que triciclos acuáticos, hidropedales y kayaks fueron llevados por el agua.
La mayoría pudieron ser rescatados y aunque algunos están rotos, creen que podrán arreglarse. Pero otros equipos todavía permanecen sumergidos, atrapados entre estructuras dadas vuelta, palos y sedimentos que dejó el aluvión.
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Trabajos de recuperación
A pesar del golpe, el parador avanza lentamente en la recuperación. En los últimos días se trasladaron a una zona más adelante, cerca de la playa habilitada para los bañistas mientras comenzaron las tareas para arreglar las defensas del predio original y se intenta remolcar el muelle que la corriente llevó aguas adentro del dique para volverlo a instalar en su lugar.
“El agua bajó, pero ahora queda todo el trabajo de limpieza y reconstrucción”, señaló Ferrer. Con cautela, confía en que en los próximos días la actividad pueda empezar a normalizarse en uno de los espacios recreativos más emblemáticos del dique Punta Negra.
Embed - Destrozos de la creciente en Zonda en Parador Punta Negra