“La primera enóloga del mundo”, de ese modo era conocida la sanjuanina Nelly Brond de Taja, quien se animó a desempeñarse en una tarea que, en sus épocas, estaba sólo destinada a los hombres. Trascendente en la historia de la provincia, falleció en las últimas horas, a sus 95 años.
Nelly nació en San Juan, en 1928. Su padre era ferroviario y cuando tenía 18 años empezó a cursar Enología, una carrera que duraba 4 años. Una vez egresada, sus prácticas y primeros trabajos se desarrollaron en la bodega El Globo. Allí conoció al amor de su vida, Mohamed Tahar con quién contrajo matrimonio al año siguiente en 1953.
Pasó por Buenos Aires, Córdoba y Mendoza ya que su marido era interventor de control agropecuario en distintas provincias. Fruto de esa relación nacieron dos hijas, Liliam quien ahora es monja en el Convento del Espíritu Santo en Mendoza y Susana que al mismo tiempo le dio tres nietos.
En la época de los sesenta, Nelly había regresado a la provincia con toda su familia. Un buen día, desde la dirección de la escuela la mandaron a llamar para ofrecerle el cargo vacante de una profesora que había dejado de trabajar allí. Ella, muy entusiasmada, asistió y quedó como docente interina. Al poco tiempo fue designada coordinadora y luego ascendió al cargo de vicedirectora.
Con los años recibió diversos homenajes por su aporte a la provincia. En 2022 fue reconocida en la Legislatura de la Provincia y anteriormente recibió una mención similar por parte de la Municipalidad de la Capital.