Y detalló que, “ahora tenemos 218 carpetas activas en la provincia. Pero, de ellas, 132 están en una categoría que se llama ‘transitoriamente no disponible’. Son aquellas carpetas que ya han sido aprobadas, pero están atravesando diversas situaciones. Pueden estar en la guardia preadoptiva, es decir, se está trabajando en la vinculación con los niños desde la Dirección de Niñez y nuestro equipo técnico. También puede que se trate de familias que están en un proceso de reevaluación, porque se necesita trabajar con estos postulantes qué pasó después de que no se llevó adelante una vinculación determinada. E incluye además a familias que están haciendo un tratamiento de fertilización o por embarazo”.
Como consecuencia, en la provincia hay actualmente 86 familias en espera de adopción. “A veces la espera es larga, pero tienen que ver con la disponibilidad de quienes buscan adoptar. Dentro del sistema, son los postulantes quienes dejan constancia de qué edades están dispuestos a adoptar y si quieren o no un grupo de hermanos. Esto condiciona el proceso”, explica la funcionaria.
Al tiempo que, afirma, “si alguien sólo busca adoptar un niño recién nacido se trabaja para explicar que quienes realmente necesitan una familia son niños más grandes, adolescentes o con algún problema de salud. Esto, para que puedan pensarse más allá de un recién nacido. Todos esos temas los trabajamos en entrevistas y ese proceso es continúo, desde el inicio siempre estamos presentes en las familias. Sin embargo, no siempre se logra cambios”.
Así las cosas, según el registro, la mayoría de quienes están buscando adoptar un niño en la provincia optan por la edad de 2 años, correspondiente al 90,83% (quienes quieren niños de un año llegan a un porcentaje de 90,37%). Sin embargo, a medida que las edades avanzan, el número de aspirantes va en disminución. Sólo un cuarto de las familias (24,77%) están dispuestas a adoptar niños de 10 años. En tanto que, sólo 1,83% se mostró en conformidad de adoptar un chico de 17 años.
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Datos del Registro Único de Adopciones en San Juan.
Otro inconveniente se da cuando se trata de grupos de hermanos. Según el mismo registro, más de la mitad de quienes buscan adoptar en San Juan, el 57,80%, sólo quiere un niño. “Siempre buscamos la posibilidad de que los hermanitos puedan seguir juntos. Es un derecho de estos niños conocer su historia y saber dónde están sus hermanos. Entonces, en el que caso de que sean adoptados por distintas familias intentamos que, al menos, sigan vinculados”, explica Rodríguez.
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Datos del Registro Único de Adopciones en San Juan.
“Después está el caso de si aceptan o no un niño con enfermedad. Casi el 84% no acepta niños con problemas de salud. Hoy por hoy, para casos de enfermedades graves no tenemos ningún postulante. Por eso, si hay un niño en esta situación y no hay postulantes, se hace una convocatoria pública, con personas que pueden estar o no inscriptas. Acá en San Juan hemos hecho convocatorias de este tipo sólo provinciales, siempre hemos tenido resultados exitosos y no hemos necesitado abrir la convocatoria a otras provincias”, detalla la funcionaria.
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Datos del Registro Único de Adopciones en San Juan.
Los chicos sanjuaninos que esperan ser adoptados
Del otro lado, están los chicos en situación de adopción en la provincia. En la actualidad existen en San Juan 16 residencias que albergan menores que no viven con sus familias biológicas por diversos motivos, bajo el programa “Niños, niñas y adolescentes sin cuidados parentales”. En ellos viven aproximadamente 100 chicos. “Ese número es muy dinámico, porque los equipos técnicos tratan de que sean externados rápidamente, ya sea con su familia de origen, con familia ampliada, con referente afectivo y, en su defecto, con familias adoptivas”, explica al respecto, Sergio Sepúlveda, Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia.
De ese centenar de niños, según informó el funcionario, son alrededor de 50 los chicos que están en condiciones de ser adoptados. “Siempre hay que tener en cuenta que las vinculaciones con las familias adoptantes, que trabajamos por orden del Juez y en conjunto con los integrantes del RUA, tienen que ser un deseo del chico. Nos ha pasado que quizás algún chico no quiere ser adoptado, porque a lo mejor tiene 16, 17 años y no quiere vincularse con ninguna familia, quiere terminar su vida en la residencia para poder egresar en forma independiente”, aclara Sepúlveda.
Sin embargo, agrega, “el mayor problema es que, en general, las familias que se inscriben para ser aspirantes a adopción quieren niños pequeños, desde recién nacidos hasta de 5 años. Entonces, cuesta el egreso de los chicos un poco más grandes o adolescentes”.
¿Qué pasa con los chicos que cumplen 18 años y no fueron adoptados?
El Director explica que, “cuando los chicos cumplen 18 años egresan, porque pasan a ser mayores de edad. En algunos casos, inclusive, deciden volver con sus familias de origen. Ya es una decisión de ellos, teniendo en cuenta que para le ley son mayores”.
Lo que existe entonces, es un programa que los protege. “Funciona para ellos el Programa de Acompañamiento al Egreso (PAE), dependiente la Secretaría Nacional de Niños, Adolescentes y Familias (SENAF), al que todos los chicos en estas condiciones pueden acceder. A través de él, los adolescentes cobran una asignación mensual desde los 17 años, correspondiente al 80% del Salario Mínimo Vital y Móvil. Entonces, cuando egresan, en el caso que no vuelvan con sus familias, se les ayuda a alquilar algún departamento con ese dinero y algún aporte que le pueda hacer la Dirección, para que tengan lo indispensable para comenzar sus vidas. Más allá del acompañamiento que siempre les brindamos desde acá para buscar trabajo y, si siguen estudiando, más todavía. El PAE continúa hasta los 21 años y si está estudiando hasta los 25 años”, detalla el funcionario.
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Una de las residencias que funcionan en San Juan. (Foto de archivo)
Al tiempo que, agrega: “A este programa, el chico o la chica pueden ingresar a los 13 años. A esa edad lo que se les ofrece es el inicio de un trabajo de los equipos técnicos en torno a su autonomía, a su independencia. Es que, en las residencias ellos tienen todo lo que necesitan entonces, por ejemplo, se los lleva al supermercado para que empiecen a aprender qué y cómo comprar. Es decir, a partir de los 17 recién empiezan a cobrar, pero la tarea comienza a los 13 años”.
“Además, cuando los chicos egresan se hace un seguimiento de su situación y la Dirección los sigue acompañando y asesorando. Pero esto sólo se da si cada uno de ellos quiere. A veces sucede que prefieren hacer su vida y a transitarla como quieren. Nosotros les hacemos un acompañamiento, pero depende de su voluntad”, comenta Sepúlveda.
Cuáles son los requisitos para adoptar en San Juan
Según el RUA, se pueden inscribir en el registro de adopción matrimonios, integrantes de una unión convivencial o una única persona.
Los requisitos son:
-Tener una edad mínima de 25 años.
- Tener cinco años de residencia en el país, salvo argentinos y naturalizados.
Es importante tener en cuenta que la inscripción actúa como condición necesaria para la postulación, pero no implica que todos los inscriptos resulten seleccionados.
Lugar de inscripción: las personas interesadas deben acercarse exclusivamente al Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos que les corresponda según su domicilio real.
Además, es importante tener en cuenta que, la inscripción es única y válida para todo el país. Y que es gratuita, personal y no requiere de intermediarios ni abogados.
El proceso de inscripción
Los interesados en inscribirse deben concurrir al registro correspondiente a su domicilio de residencia. Allí serán asesorados respecto de qué documentación personal se requiere y, posteriormente, evaluados por un equipo especializado. Este realizará entrevistas con los interesados y determinará su viabilidad para constituirse en aspirantes o postulantes a guarda con fines adoptivos y su disponibilidad adoptiva.
La disponibilidad adoptiva comprende las posibilidades y aptitudes que poseen los postulantes para ahijar niñas, niños y adolescentes, teniendo en cuenta sus edades, grupos de hermanos, la existencia de alguna enfermedad o discapacidad, etc.