El sueño para la casona de Avenida Rawson: ahora buscan la llegada de inversores extranjeros
Tras el desalojo y el operativo de saneamiento realizado en enero, el apoderado legal de los propietarios planteó la posibilidad de ampliar la búsqueda hacia inversores extranjeros interesados en desarrollar un proyecto integral en el inmueble de casi 600 m², ubicado a metros del Hospital Rawson.
La histórica casona ubicada sobre Avenida Rawson, entre Córdoba y General Paz, vuelve a proyectarse hacia el futuro tras meses marcados por operativos, denuncias y un profundo deterioro edilicio. A casi dos meses del desalojo y del operativo de saneamiento que dejó al descubierto su estado interno, la estrategia de los herederos apunta ahora a una comercialización a otro nivel: captar inversores extranjeros interesados en desarrollar un proyecto integral en uno de los puntos más visibles del centro sanjuanino.
La propiedad, de casi 600 metros cuadrados cubiertos y emplazada a metros del Hospital Rawson, fue oficialmente puesta en venta a comienzos de enero, con un precio de referencia superior a los 400.000 dólares. Sin embargo, según explicó Sebastián Varela, apoderado legal de los dueños, ese valor funciona únicamente como indicativo y no como cifra definitiva.
Tras el operativo realizado el 8 de enero, cuando autoridades provinciales y municipales reabrieron el edificio para una limpieza integral, la zona recuperó cierta normalidad. Durante años, el inmueble había sido escenario de reiterados conflictos: ocupaciones irregulares, allanamientos, denuncias vecinales por ruidos molestos, olores nauseabundos y situaciones vinculadas al consumo de estupefacientes.
Con la desocupación y la custodia policial preventiva aún vigente, el entorno inmediato experimentó cambios. “La zona ha recuperado la paz y la transitabilidad que había perdido”, sostuvo Varela en diálogo con Tiempo de San Juan. Indicó que, si bien continúan personas que se acercan por curiosidad o vinculadas al pasado reciente del lugar, la situación “se ha atenuado de gran forma”.
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El interior de la casona, al momento del desalojo.
En paralelo, aseguró que la situación dominial se encuentra regularizada y que las condiciones técnicas e instrumentales están “saneadas”, lo que permite avanzar en negociaciones formales sin impedimentos legales.
La búsqueda de capital extranjero
El eje central de la estrategia actual es ampliar el espectro de negociación. Según explicó el apoderado, a través de su inmobiliaria -inscripta también en el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires- mantiene vínculos con redes de inversores que operan a nivel nacional e internacional.
En ese marco, existe un “paquete de inversores extranjeros” que analizan oportunidades en distintas provincias, evaluando principalmente la viabilidad comercial y financiera del proyecto. “Son grupos que observan la viabilidad del negocio”, describió.
Las negociaciones, indicó, se manejan con reserva y acuerdos de confidencialidad, especialmente cuando se trata de capitales externos o de otras jurisdicciones. También señaló que la apertura no excluye a interesados locales y que existe disposición a negociar condiciones de financiación, aunque remarcó que la intención es evitar operaciones de carácter especulativo.
Un valor comercial difícil de encuadrar
Respecto del precio, Varela insistió en que los más de 400.000 dólares difundidos a comienzos de enero constituyen un piso orientativo. “Es un valor comercial que no está ponderado en ninguna tabla ni método cuantitativo tradicional”, explicó.
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Según su planteo, la tasación técnica convencional no reflejaría la particularidad del inmueble, cuyo valor estaría determinado por su ubicación estratégica, dimensiones, historia y potencial de desarrollo. “No es una casa ni un departamento común”, resumió.
Reciclaje o demolición: dos escenarios posibles
Consultado sobre el destino constructivo del inmueble, Varela explicó que no existe una única alternativa. El estado actual es inhabitable, tal como se constató durante los procedimientos de limpieza que dejaron al descubierto basura acumulada, manchas de sangre, excremento y un marcado deterioro estructural. Sin embargo, el futuro dependerá del perfil del inversor.
Una opción es la demolición total y el desarrollo de un edificio o emprendimiento inmobiliario nuevo. Otra posibilidad es un reciclaje parcial que conserve elementos estructurales o la fachada, siguiendo modelos de reconversión patrimonial como el del antiguo Hotel Plaza Mendoza, hoy reconvertido en el Hyatt, donde se preservó la estructura colonial frontal.
Por dimensiones, el terreno -de casi 600 m²- no obliga a un desarrollo en propiedad horizontal, aunque sí requiere un proyecto integral para maximizar su aprovechamiento.
Una historia que trasciende los últimos años
Aunque en los últimos años fue conocida como “la casa del terror” por los episodios policiales que allí ocurrieron, el apoderado remarcó que el inmueble posee una historia anterior vinculada a momentos clave de la provincia. Según detalló, la propiedad guarda relación con procesos históricos como el terremoto de 1944, la inmigración y la expansión urbana en torno al principal centro de salud provincial.
Esa dimensión cultural -afirmó- es un aspecto que algunas empresas inversoras, especialmente extranjeras, valoran al momento de evaluar proyectos de reciclaje o reconversión patrimonial. “Tiene una subyacencia cultural muy rica que no puede borrarse por los hechos recientes”, sostuvo.