¿Cuántos de los que leen estas líneas conocieron el mar, sintieron su brisa, pisaron la arena caliente y probaron, inesperadamente, el gusto de la sal cuando una ola rompió en su cara? Posiblemente sean varios los que al menos una vez vivieron esa experiencia, ya sea en la costa atlántica, la chilena o en cualquier parte del mundo.
Sin embargo, no todos corren con las mismas chances ni cuentan con los recursos para viajar y llegar hasta allí, por lo que para personas como las que integran la comunidad Huarpe de Cochagual representa todo un sueño para alcanzar. Es por ello que, con el objetivo de hacer cumplir ese deseo, se aferran a la esperanza de recibir una respuesta que los marque de por vida.
Es que desde la comunidad Huarpe Cacique Colchagual, ubicada en Cochagual, Sarmiento, le solicitaron a Nación la oportunidad de conocer el mar y ahora se encuentran a la expectativa de lo que pueda resultar la contestación. "Sería un sueño para todos nosotros, sobre todo para los más ancianos y los chicos", señaló la referente de la colectividad aborigen, María Zalazar,
La matriarca que tomó la lanza y elevó el pedido le explicó a Tiempo de San Juan que el requerimiento fue a través de la cartera de Turismo Social y por el momento es un misterio la decisión que puedan tomar. "Somos una comunidad de unas 500 personas y habitualmente los únicos viajes que hacemos son al centro de la provincia y, en muchos casos, es por cuestiones de salud", indicó la mujer que se reunió con esta cronista en una plaza mientras su marido era atendido en una clínica cercana.
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Según detalló, a pesar de que trabajan de la agricultura, lo que ganan les alcanza para vivir y es raro que alguna familia se pueda dar el gusto de viajar o vacacionar fuera de los límites de Sarmiento. "Cuanto mucho solemos acudir al centro de Media Agua. Es por eso que hacer un viaje sería toda una novedad para cualquiera de nosotros", contó.
Con puño y letra, María escribió una carta en la que describió a los suyos y pidió un viaje para 60 personas a Chapadmalal. "Por mí, llevaría a todos en caso de que se nos de, pero es imposible y por eso seleccionamos dos personas por familia, entre los más grandes y los más chicos", reveló y, conmovida, agregó: "Yo ruego a Dios que se cumpla, porque hay gente que se muere esperando que algo distinto pase para su vida".
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Trabajadores de la tierra como sus ancestros, María pintó de cuerpo y alma a su comunidad como un pueblo sufrido, pero luchador, que con el sacrificio como bandera salió adelante, aún cuando los recursos vitales escasean como lo fue en algún momento y lo es el agua. "Desde que tengo noción hemos trabajado la Madre Tierra, otra cosa no hemos sabido hacer. Mis padres lo hicieron, lo hice con mi esposo y mis hijos también, aunque me hubiera gustado que siguieran con sus estudios", confesó.
Es que tanto para María como los miembros de su comunidad, las distancias se presentan como una de las barreras a vencer, ya que los costos de viajara a diario representan para todos un desafío muchas veces difícil de sobreponer. "Es muy complejo que un joven siga con los estudios, cuando hay otras necesidades y además se hace tan cuesta arriba. Es por eso que no tenemos chicos en la universidad porque no llegan", sostuvo.
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Para tener en cuenta, Cochagual está a 12 kilómetros de Media Agua; de Cochagual Norte hay 20 km; y Cochagual Sur hay unos 10 km de distancia con la villa cabecera de Sarmiento. A eso hay que sumarle los casi 60 km que separan a la capital sarmientina con la Ciudad de San Juan.
"Se vive al día y el que no trabaja ese día no come. Es así nuestra realidad", sentenció la mujer de 69 años que cumple tareas en las diversas cosechas, al mismo tiempo que relató que abril, mayo y junio son los meses más críticos porque no hay siembra.
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María aseguró que la comunidad -cuyo nombre significa 'hombre que cuida el agua'- siempre estuvo en ese lugar. "Mi papá si estuviera vivo tendría 140 años. Puedo decir que no estamos tan lejos de nuestros ancestros con un árbol genealógico que llega hasta 300 años atrás", expresó.
El sueño intacto
María Zalazar, referente de la comunidad huarpe en Cochagual, Sarmiento