José Luis Miranda, el hombre acusado de intentar asesinar disparándole a su expareja D.J.H. y a sus hijos de 4 y 9 años, se encamina a ir a juicio. Fuentes allegadas al caso expresaron que el acusado no tendría intenciones de llegar a un a juicio abreviado.
Según dijeron desde la Justicia, este hombre seguiría firme en su postura diciendo que él no cometió el delito. Actitud muy parecida a la que tuvo en noviembre del 2023, cuando manifestó en la audiencia de formalización: "Muchas de esas cosas que están diciendo (acusación de fiscalía) son inventadas".
Miranda sigue con prisión preventiva y la fiscalía todavía está dentro del plazo de la Investigación Penal Preparatoria. Fuentes judiciales dijeron que las pruebas contra él son muchas y hasta hay un testigo que vio el momento exacto del ataque. Es una persona que a través de la ventana vio a Salinas disparándole a las víctimas, que afortunadamente no perdieron la vida.
Otra de las pruebas que jugó en contra de Miranda es la absorción atómica realizada en sus manos. Dieron positivo, es decir, que tenía restos de pólvora en sus manos.
Todavía quedan pruebas por reproducirse, una de ellas es el ADN en las manchas de sangre que se hallaron en la escena del ataque. Según dijeron los investigadores, ya no faltarían pericias por realizarse y la causa pasaría a la acusación.
José Luis Miranda está imputado por tentativa de femicidio, por la agresión a su expareja, y tentativa de homicidio agravado por el vínculo, por el ataque a sus dos hijos, de 4 y 9 años; estos tres hechos agravados por el uso de arma de fuego.
Esta causa está siendo investigada por el fiscal Eduardo Martínez de UFI CAVIG, el mismo en la audiencia de formalización expresó que sobre Salinas le podría recaer (si es condenado por el delito que se lo imputa) una pena mínima de 13 años y hasta un máximo de 50 años.
El caso que conmocionó a San Juan
El miércoles 22 de noviembre, más exactamente a las 16 horas, la ex pareja mantuvo una charla con él. Miranda le contó sobre un posible trabajo que tendría en Jáchal. Por este motivo, se ausentaría un mes. Quería hablar sobre dinero y comida para la familia.
En la noche, Miranda llevó a sus hijos a tomar un helado. Luego vuelven a la casa familiar y conversa con D.J.H. Le dijo que “no metiera a nadie a la casa”. Por este motivo, la mujer amenazó con llamar a la Policía. En este momento, sacó un arma de fuego, le apuntó a la víctima y le dijo: “Te voy a matar a vos y a los niños. Vamos a salir todos muertos de aquí”.
Mientras el hijo más chico de la pareja jugaba sin conocer de la situación, la damnificada se cubrió con una silla de caño y comenzó a gritarle a una vecina. Por los gritos, el hijo más grade se despertó y la madre y los dos chicos intentaron refugiarse en una habitación. Durante estas escenas, el victimario los apuntaba con el arma.
En el baño, la mujer llamó a escondidas al 911, pero Miranda los sacó del baño y los tres se tiraron en la cama de la habitación. El hijo mayor le decía al padre que no fuera malo.
Más tarde, el hombre le pide a su ex pareja que en un papel escriba una lista con todos los hombres con los que mantuvo una relación. Cuando el imputado se dirigió a cerrar la puerta, la víctima intentó escapar y allí se escucharon los disparos. Mientras disparaba, se conoció que Miranda se drogaba metiéndose un polvo blanco en la nariz.
Miranda, tras disparar a sus familiares, intentó suicidarse de un disparo; pero el disparo no fue letal. Según explicaron desde la Policía, el revólver calibre .22 corto no es tan poderosa en disparos de distancia corta.