Mario Josué Ríos, conocido en el ambiente delictivo como “El Judas”, volvió a quedar en el centro de la escena policial tras ser señalado como el principal acusado por la muerte de Cristian Andrés Castro, el hombre que falleció luego de recibir un ladrillazo en la cabeza en Rawson. Mientras avanza la investigación por homicidio, comenzaron a conocerse más detalles sobre el historial del sospechoso y una frase de fuentes oficiales resume el temor que genera: “Por miedo, no lo denuncian”.
Según explicaron las fuentes a Tiempo de San Juan, Ríos registra antecedentes penales recientes por delitos contra la propiedad y numerosos expedientes contravencionales vinculados a disturbios en la vía pública. “Es muy conocido en el ambiente delictivo”, indicaron desde ámbitos policiales, donde señalaron que en reiteradas ocasiones fue demorado por hechos menores, aunque muchos episodios nunca llegaron a formalizarse judicialmente debido al temor de vecinos y víctimas.
De acuerdo con la información oficial, el prontuario penal más importante que arrastra corresponde a un robo agravado cometido en abril del año pasado. A eso se suma la causa por hurto agravado por escalamiento en grado de tentativa ocurrida en diciembre pasado, cuando fue detenido tras ingresar al Cementerio San Miguel, en Rawson, para robar materiales de construcción.
Aquella vez, según informaron fuentes policiales, “El Judas” saltó un muro de más de tres metros para entrar al predio ubicado sobre calle Meglioli. Un llamado al 911 alertó sobre la maniobra y efectivos de la Comisaría 35ª y del Comando Radioeléctrico Sur montaron un operativo que terminó con su captura en el barrio Río Blanco, luego de una breve fuga.
Tras ese episodio quedó detenido y fue enviado al Servicio Penitenciario Provincial. Sin embargo, las mismas fuentes indicaron que recuperó la libertad hace menos de un mes, poco antes del hecho que ahora lo tiene nuevamente detenido, aunque esta vez acusado de homicidio.
El ataque que terminó en tragedia
El caso que hoy investiga la UFI Delitos Especiales ocurrió durante la madrugada del 18 de abril en el interior del barrio Alameda, en Rawson. Según la reconstrucción realizada hasta el momento, Ríos escapaba de efectivos de la Brigada Sur cuando ingresó a la vivienda de Cristian Castro intentando ocultarse.
Siempre de acuerdo con las versiones incorporadas a la causa, en medio de una discusión con el dueño de casa, el sospechoso tomó un ladrillo y le provocó un violento golpe en la cabeza. Aunque Castro permaneció en su domicilio tras la agresión, con el correr de las horas comenzó a descompensarse y finalmente fue trasladado al Hospital Rawson.
Los médicos le diagnosticaron una fisura de cráneo y un derrame cerebral. Permaneció internado varios días en terapia intensiva hasta que murió el pasado 27 de abril. A partir de ese desenlace, la causa cambió su calificación y pasó a investigarse como homicidio.