Melani Castro, la chica de 18 años que murió luego de no ser atendida por 13 horas en una clínica sanjuanina, murió de una "hemorragia digestiva alta". Así lo afirmó la autopsia que se le hizo -hace unos días- al cuerpo de la muchacha, cuyo informe llegó este viernes al Segundo Juzgado Correccional, a cargo de Ana Carolina Parra.
De esta manera, se descartaron algunas hipótesis que se manejaban en torno a su muerte: una fue que podría haber muerto por Covid-19; y la otra, que habría sufrido un presunto aborto mal realizado. Precisamente, la autopsia se había llevado a cabo el pasado 1 de diciembre, en el mismo cementerio Las Chacritas.
En un primer momento, la madre tuvo que reconocer el cuerpo de su hija ya que se la sepultó sin siquiera mostrar el cuerpo a sus familiares. Esto se debió a que el acta de defunción afirmaba que se podría haber tratado de un posible caso de coronavirus. Por ello, ni siquiera pudieron velarla.
El caso
El caso de Melani comenzó el pasado 2 de noviembre cuando la chica empezó a sentir dolores de ovarios que eran muy intensos según contó en su momento. El martes siguiente la llevaron a la Clínica Santa Clara para que sea revisada por algún profesional. Desde las 11 que llegaron hasta las 00 -es decir, 13 horas- que decidieron irse, sostienen que no salió un médico a atenderla. "Hasta los enfermeros nos decían que era una vergüenza que no nos atendieran", afirmó la tía, Mónica Castañón.
Como ya era la medianoche, y después de 13 horas sin ser atendida, Melani prefirió volver a su casa a acostarse y rogar amanecer mejor el miércoles. Lamentablemente, el miércoles despertó con dolores aún mayores. "El padre se fue a trabajar y, cuando volvió sobre las 15, la vio peor. Melani se fue a acostar porque no aguantaba del dolor", siguió Mónica.
Ya viendo que la situación se desbordaba, el padre salió a pedir auxilio a los vecinos. "En ese momento, pasó un patrullero de la Comisaría Sexta y el padre les pidió que la llevaran hacia el hospital o algún centro de salud. Los policías le respondieron que tenían prohibido subir a alguien al móvil. No la auxiliaron, dejaron que se muriera", dijo la tía.
Los vecinos salieron y, sobre las 16, Melani se desvaneció en los brazos de su padre. Después de un buen rato, llegó una ambulancia y personal de Criminalística. La doctora que la vio firmó el acta de defunción como un posible caso de COVID-19, "cuando en ningún momento tuvo síntomas de ningún tipo. Y si hubiese sido así, por qué no activaron protocolo para aislar a la familiar o sacar al montón de personas que estaban juntas en el lugar", sostuvo la mujer.
La defensa de la joven, a cargo de Filomena Noriega, ya presentó una denuncia contra la propia clínica por la negligencia cometida. Tanto la denuncia de la letrada, como el caso en sí, está siendo investigado por la Justicia sanjuanina.