Un empleado judicial y su hermano fueron detenidos, acusados de abusar sexualmente de las hijas de un allegado a la familia. El caso es aberrante: los hombres tienen 60 y 47 años, mientras que las presuntas víctimas no cuentan con más de 14, y aparentemente los ultrajes venían de tiempo atrás, revelaron fuentes tribunalicias.
El caso es el comentario de todos en Tribunales, pero internamente porque se maneja con mucho hermetismo. Es que el principal sospechoso es un maestranza, de apellido Gamboa y de 60 años, que trabaja en una defensoría oficial dentro del edificio del Ministerio Público Fiscal, en la céntrica calle Rivadavia, aseguraron fuentes judiciales. El otro imputado es su hermano, de 47 años, que al igual que el primero fue detenido en los primeros días de este mes.
Ambos están imputados, en principio, del delito de estupro, dado que habría versiones de que hubo consentimiento por parte de las presuntas víctimas. Sin embargo, la situación de los hermanos puede agravarse si se constata que los abusos sexuales fueron reiterados y desde que las adolescentes eran más chicas.
Las chicas no son parientes de los Gamboa. La relación es a través de una hermana de ellos, que tiene contacto con las adolescentes. Ambos solían visitar la casa de un pariente en una finca de Santa Lucía y en esas ocasiones veían a las dos menores, que vivían o se quedaba por algunos días en esa propiedad.
Todo comenzó cuando un hermano de las adolescentes le contó a su padre que sorprendió a sus hermanas junto a estos hombres en situaciones comprometedoras y de índole sexual. El papá después habló con las niñas y éstas le reconocieron que mantuvieron relaciones sexuales con los adultos. Esto derivó en que el progenitor increpara a los Gamboa. Supuestamente, uno de ellos no lo negó, pero se escudó diciendo que fue “porque ellas quisieron”, relataron.
El padre de las chicas radicó la denuncia el 27 de noviembre último ante la fiscal Silvina Gerarduzzi, quien dio intervención a la jueza Gema Guerrero del Primer Juzgado de Instrucción, señaló una fuente del caso. A los días, la magistrada dispuso la detención del empleado judicial una vez que lo identificó. Lo mismo hizo con el hermano.
Esta semana, las chicas declararon a través de Cámara Gesell y revelaron que hubo contacto sexual con estos hombres. Ahora, lo que se investiga es de qué forma estos sujetos lograron persuadir o doblegar la voluntad de las niñas. Incluso se dejó entrever que no fue una sola vez, que los presuntos abusos venían de antes y hasta sospechan que la menor fue sometida desde los 12 años. Esto agravaría la situación por el tipo de delito que le pueden imputar.