Testimonio exclusivo: Parte 2

La mujer del gendarme también contó cómo era la relación previo a la noche del terror

Además de la tormentosa relación que terminaron teniendo, contó sobre la mala situación económica que le toca vivir y qué hará con la pensión del gendarme, la que le corresponde.
viernes, 08 de marzo de 2019 · 07:03

Por Carla Acosta y Gerardo Bustos

Pese al terrible momento que pasó el 18 de febrero último, la joven se animó a charlar y lo hizo con Tiempo de San Juan. En esta segunda parte (podés leer la primera acá), Victoria Manrique cuenta detalles de cómo era la relación antes de esa noche trágica. Cómo se llevaba con la familia del gendarme, los maltratos psicológicos a los que era sometida por su ex pareja, las amenazas de suicidarse si lo dejaba, son algunos puntos de esa entrevista exclusiva.

Además de la relación previa, también contó sobre cómo es su vida hoy, qué piensa hacer con la pensión que les corresponde y el mal momento económico que les toca vivir. Por último, cabe aclarar que la joven prefirió no ser fotografiada ni hablar en video. Imperdible segunda parte.

-¿La familia de él se comunicó con vos?
No, nunca. No nos llevábamos. Estuvimos viviendo en Salta con su mamá pero teníamos diferentes costumbres. Y al no hacer a veces lo que a ella le gustaba hacer, hacía diferencias con nosotras. Pero siempre las cuatro (por ella y sus tres hijas) tratábamos de estar juntas. Estábamos solas en Salta porque se fue a trabajar a Buenos Aires. Estuvo un mes en Salta y como no le dieron el pase, volvió a Buenos Aires.
Con una sola hermana me llevaba bien. Ella me entendía un montón. Yo tenía una moto y se la dejé a ella cuando nos vinimos. 


-¿Cómo es tu vida hoy?
Siento que estoy en un laberinto sin salida. No sé cómo arrancar a veces pero lo pongo todas las fuerzas que tengo para estar bien. Ya no quiero estar en cama, no es vida. Me acuesto en la cama y siento que no soy yo.


-¿Lo acompañaste siempre que le salían los pases a distintas provincias?
Si. Él estaba en San Juan y, cuando las mellizas cumplieron un año, le salió el pase a Buenos Aires. Mi familia me decía que no me vaya porque ya tuvo un hecho de violencia contra mi. Me había querido ahorcar. Pero yo me fui igual porque era el padre de mis hijas y lo quería. Él estaba bien y era re bueno. Se enojaba y cambiaba totalmente.
Estuvimos casi 5 años en Buenos Aires. Entramos en un problema económico y él quiso que fuéramos a la casa de su madre. Yo no quería eso, pero me decía que su mamá nos iba a ayudar con las niñas y todo. Me terminó convenciendo. Vendimos todo lo que teníamos, casi que los terminamos regalando y todo porque se quería ir si o si.
Compramos los pasajes y nos fuimos. Llegamos, todo muy lindo porque estaba él. Pero él no estaba y su mamá cambiaba con nosotros. No es cierto lo que dijeron que no dejaba que vieran a mis hijas. Todo lo contrario, siempre que querían las dejaban que las viera. Es más, soportaba algunas cosas, todo para que vieran a las nenas.


-¿Lo denunciaste antes por algo?
En Buenos Aires estuve a punto de denunciarlo. Fui al hospital militar a la psicóloga porque me sentía re mal. No aguantaba la situación que vivíamos. Nunca decía que iba a la psicóloga. Fui y le dije que me maltrataba. Me dijo la psicóloga que por qué no iba al noveno piso y lo denunciaba. Fui, no encontré el lugar -o yo no lo quise encontrar- y me devolví. Pensé en mis hijas, era un problema muy grande. Pensaba en si lo metían preso, qué hago yo, cómo me vuelvo a San Juan.


-¿Tu familia sabía de esta vida tormentosa?
Nunca dije nada a nadie. Mi familia me ayuda un montón y cargarlos con mis problemas ya era demasiado. A su hermana yo le decía que tenía miedo. Él se levantaba en las madrugadas y yo saltaba de la cama porque pensaba que si no me despertaba, me iba a matar con los niños.


-¿Cómo fue el reencuentro con tu familia?
Re lindo. Ellos vinieron rápido, me agarraron, me decían que me querían. Mi bebé me tenía miedo, no me quería tocar porque me decía que tenía “pupa”. 


-¿Qué pensás hacer con la pensión?
Nos pertenece. Voy a hacer lo que tenga que hacer para tenerla. Nosotros a pesar de todo estábamos juntos. Él nos decía que cuando a él le pasara algo quería que nosotros estuviéramos bien. Yo les voy a dejar todo a mis hijas, nos decía. Los seguros de vida están a nombre de ella y de su mamá. Él tiene otro hijo más grande que mis hijas, también.


-¿De qué vive la familia?
Mi papá trabaja de encargado de un consorcio en Capital. Mis hermanas reciben la asignación y yo no cobro nada porque desde que lo ascendieron a cabo, me quitaron el salario familiar. Desde enero no lo cobré más.


-¿Tuvo problemas en su infancia?
Me dijo que se crió con sus hermanas porque sus padres vivían trabajando en el campo. Se crió solo después, sus padres nunca fueron a verlo a la escuela. Fue abanderado y jamás lo fueron a ver a un acto. Después se refugió mucho en mí porque decía que yo era muy fuerte y él, muy débil.
Siempre fue muy inteligente, hasta el último día lo fue. No sé por qué tomó esa decisión.


-¿Crees que tomó esa decisión porque pensó que estabas muerta?
Él tomó esa decisión porque si seguía adelante su vida iba a ser peor. Detenido. Más porque es gendarme. Él antes de morir me mandó un mensaje que decía: “Perdonáme. Te amo para siempre Victoria y a mis hijas”. Y después de eso, se dispara y muere.


-¿Lo viste alguna vez en una actitud parecida?
Si. Siempre me decía que si me portaba mal con él, no me iba a dar nada. Y como él manejaba la plata, me decía eso. Siempre era celoso.  No me pegaba, siempre era psicológicamente todo. 


-¿Amenazó con matarse anteriormente?
Si. Una vez me dijo que si yo no estaba con él se iba a matar y se ponía el arma en la cabeza. Pero vos te vas conmigo, me dijo. Yo le pegué una patada en el pecho, se cayó y no pudo cargar el arma ni nada, por suerte. 
Él tenía el plan de llevarse a toda la familia, a mi  y mis tres hijas. Quería herir a las nenas pero se puso ciego conmigo. Amaba mucho a las nenas.

-¿Necesitas alguna ayuda en lo económico?
Y yo espero mejorarme rápido para poder empezar a hacer algo. Todavía no me puedo mover pero necesito trabajar cuando ya esté bien, por mis hijas.

Comentarios