A mediados del 2007, Britney Spears sorprendió al mundo entero cuando apareció públicamente con la cabeza totalmente rapada. A esto se le sumaron una serie de escandalosos episodios, como un intento de atacar a un coche con un paraguas o iniciar una larga batalla con su ex marido, Kevin Federline, por la custodia de sus hijos Sean y Jayden James.
Diez años después, recordá cómo fue el momento en el que, luego de raparse la cabeza a cero, Britney acudió a un local de tatuajes y en plena madrugada decidió realizarse dos diseños en su piel.
Actualmente, Britney está recuperada de sus adicciones y se muestra muy feliz en las redes sociales junto a sus hijos. Con el paso de los años recuperó su carrera y su cuerpo a base de puro esfuerzo y baile
Fuente: Rating cero