"Para mí se está equivocando la gente", decía Mariano ni bien salió de la casa de Gran Hermano, tras recibir el 5,3 por ciento de los votos del público. Adentro quedaron tres finalistas: Belén, Francisco, y Matías, que aún luchan por ganar el premio.
"Está muy emocionado, no lo puede creer", decía Jimena Cyrulnik mientras intentaba contener al público. Pero todo cambió cuando llegó al podio para hablar con ella y sorprendió con un gesto: Mariano se puso de espaldas al público y se bajó los pantalones. "Esto es lo que significaba Gran Hermano estos últimos días, ya no me importaba nada", comentó sobre el gesto.