Actores al borde del estallido en el set de rodaje

Muchos son los actores que realizan sacrificios físicos o personales para meterse en determinado papel. Algunas experiencias traumáticas en el set.
martes, 01 de septiembre de 2015 · 23:40

La deseada profesión de actor no es siempre todo lo plácida que aparenta. Muchos son los actores y actrices que realizan sacrificios físicos o personales para meterse en determinado papel, pero no sólo eso. A veces es en el propio rodaje cuando son llevados hasta límites psicológicos que ponen a prueba su resistencia. Estos son algunos de los casos recopilados por Looper.

Björk en Dancer in the Dark

Lars von Trier hizo bailar en la oscuridad a quienes fueron a ver una de sus obras más intensas y oscuras. Para tanta densidad eligió a la cantante Björk, que afrontaba con su personaje, Selma, el primer gran papel de su carrera. Este rol, una de las mujeres más trágicas y desesperadas que nunca haya dado la pantalla afectó profundamente a la actriz. Sus discusiones con von Trier se saldaron más tarde con un literal escupitajo a los pies del director. Años más tarde le haría una canción poco amable.

 

Shelley Duvall en El Resplandor

 

La terrorífica joya de Stanley Kubrick estuvo a punto de transformar a sus actores en clones de sus personajes, enloquecidos finalmente por un escalofriante hotel en el que se suceden la locura y las apariciones fantasmagóricas. El guión de la película fue cambiado tan a menudo que Jack Nicholson ya no los leía. Pero la peor parte se la llevó Shelley Duvall, a quien el director aisló intencionadamente, y con la que discutía con frecuencia. Duvall se vio obligada a realizar 127 veces la icónica escena del bate de béisbol. Duvall llevó a Kubrick los mechones de pelo que había perdido debido a la tensión extrema de la filmación.

 

Ian McKellen en El Hobbit

 

«No soy actor para esto», gritó McKellen en medio del rodaje mientras hacía otra escena contra un croma y con maniquíes (no) dándole la réplica. La película dePeter Jackson tiene la particularidad y la dificultad técnica de que buena parte de las escenas en que personajes de muy diferente tamaño han de convivir, han de rodarse por separado lo que obligó al personaje de McKellen (en cualquiera de los casos mucho más alto que el resto de seres del planeta Tollkien) a rodar la práctica totalidad de sus intervenciones en solitario y sin nadie que le acompañase.

 

Martin Sheen en Apocalypse Now

 

Al rodaje de Apocalypse Now le rodea una leyenda al parecer excesiva sobre su dificultad y circunstancias. Cierto que Marlon Brando hizo de la improvisación las delicias y desesperaciones de Francis Coppola, pero hubo buena parte del rodaje bajo control. A quien sí afectó el rodaje fue a Martin Sheen quien, en la célebre escena en que está borracho, pierde la cabeza, rompe un espejo y se llena de sangre propia; estaba verdaderamente ebrio y fuera de control. Es decir, una combinación de drogas, alcohol y cansancio le habían llevado a aquel estado queFord Coppola filmó y reprodujo.

 

Kim Basinger, en 9 semanas y media

 

Kim Basinger se fue a llorar a su coche y decidió que no haría el papel tras el primer casting, en el que hubo de interpretar a una prostituta desesperada. Ya entonces comenzó a desmoronarse. Su relación con el director, Adrian Lyne, no fue la más fluida, y este le exigía tan al límite, que Basinger culpa de ello a la ruptura de su matrimonio. Otro rodaje costó a la actriz su enlace con Alec Baldwin.

 

Fuente: hoycinema.abc.es

Comentarios