Las ventas minoristas pymes cerraron 2025 con un crecimiento anual del 2,5%, impulsado por un fuerte repunte en los primeros meses del año. Sin embargo, ese dato positivo convive con una realidad más compleja: el comercio atraviesa siete meses consecutivos de caídas interanuales, reflejando un consumo todavía debilitado.
Según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el buen desempeño registrado entre enero y abril —con subas de dos dígitos— permitió sostener el balance anual, pero desde mayo la tendencia se revirtió. En diciembre, las ventas minoristas registraron una caída interanual del 5,2%, aunque mostraron una mejora mensual desestacionalizada del 5,2% respecto a noviembre.
En este contexto, tres rubros aparecen como los más golpeados por la retracción del consumo. El sector de bazar y decoración encabezó las bajas, afectado por la postergación de compras vinculadas al hogar. Le siguieron textil e indumentaria y perfumería, donde la caída del poder adquisitivo y el aumento de costos redujeron notablemente la demanda.
Comerciantes de estos sectores señalaron que las ventas se sostienen principalmente con promociones, cuotas y descuentos, en un escenario marcado por un consumo “racional”, donde los clientes priorizan gastos básicos y comparan precios antes de comprar.
En contraste, ferretería y materiales para la construcción fue el único rubro que logró cerrar en terreno positivo, con una leve suba interanual. El sector se vio impulsado por pequeñas obras, refacciones y arreglos domiciliarios que continúan activos pese a la desaceleración general.
Desde CAME advirtieron que el desafío hacia adelante será transformar el repunte inicial del año en una recuperación sostenida, ya que los últimos meses muestran un mercado frágil y expectativas moderadas para el corto plazo, tanto a nivel nacional como en provincias como San Juan.