En el cruce de la ruta 20 y calle Zapata, en el predio de la ex Caico, más de 300 viñateros sanjuaninos participaron de una asamblea que superó las expectativas de los organizadores y dejó en evidencia la angustia e incertidumbre que afecta al sector.
El encuentro fue convocado por la Mesa Vitícola para definir cuáles son los precios mínimos de referencia a los que deben intentar vender la uva esta cosecha, no para ganar, sino para “no trabajar a pérdida y terminar de fundirnos”, según explicaron.
Esta cosecha se presenta compleja porque hay sobrestock de vinos, caída de consumo y precios que se visualizan muy bajos para el productor: casi los mismos valores que el año pasado para el sector primario con una inflación en dólares de casi 40% interanual.
Ante ese escenario, el encuentro fue para trazar un diagnóstico de cómo viene la temporada, frente a la especulación de las grandes bodegas, la crisis de las bodegas trasladistas que manejan el granel y la falta de respuestas concretas.
Pablo Martín, presidente de la Mesa Vitícola junto a Nicolás Yanzón fueron los principales oradores. También hubo momentos de tensión con viñateros de otra entidad que asistieron al encuentro, por discrepancias técnicas sobre los motivos de la baja en los precios.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/tiempodesanjuan/status/2018365393757237556&partner=&hide_thread=false
Qué precios mínimos piden
- En el caso de la uva para pasa, los productores establecieron que el precio debería ubicarse en torno a los $400 por kilo. Actualmente, las ofertas oscilan entre $350 y $380, valores que, según el sector, no alcanzan para cubrir los costos de producción y cosecha.
- Para la uva destinada a mosto, el reclamo es aún más fuerte. Tras la última devaluación, los viñateros sostienen que el precio debería ubicarse entre $280 y $300 por kilo, muy por encima de los $200 o $210 que se pagaron el año pasado y también de las proyecciones oficiales difundidas este fin de semana en torno a los $260.
- La situación más delicada se da con la uva para vino. Allí reina la incertidumbre total: no hay precios definidos y muchas bodegas directamente se niegan a recibir la uva, en especial las variedades tintas como Malbec y Cabernet. Como referencia, en la última vendimia las uvas tintas se pagaron alrededor de $330 por kilo, pero hoy el mercado aparece prácticamente paralizado.
Bodegas especuladoras
En la asamblea también hubo fuertes cuestionamientos a las grandes industrias vitivinícolas. Los productores denunciaron maniobras especulativas y abusos de posición dominante por parte de firmas como Peñaflor y RPB.
Según plantearon, mientras el consumo interno de vino cayó apenas un 2,7%, las bodegas argumentan falta de ventas para justificar la baja o la ausencia de compras, dejando al pequeño productor con la uva “colgada” en el parral al ofrecer precios bajísimos. En el encuentro deslizaron que hay rumores de que este año hasta quieren cobrar al productor por hacer vino a maquila, algo que nunca ocurrió.
En cambio destacaron la dificil situación que viven las bodegas pymes locales, o trasladistas, que son el 95% de las que existen en San Juan.
Financiamiento y ayuda oficial
Otro punto central del reclamo fue la falta de financiamiento, pero hay que aclarar que se produjo justo en momentos en que el Ministerio de Producción anuncio una mejora en las líneas de financiamiento y subsidios, tras las tormentas.
En la asamblea los viñateros aseguraron que no cuentan con créditos accesibles para afrontar los costos de cosecha y acarreo, lo que pone en riesgo la recolección de varietales que ya están en plena fecha de molienda.
El malestar también alcanzó al Gobierno provincial y nacional. Martín reclamó que las medidas de apoyo dejen de ser “anuncios publicitarios” y se traduzcan en soluciones concretas. En particular, criticaron la burocracia que impide que los certificados de emergencia o desastre agropecuario se conviertan en alivios reales antes de los vencimientos impositivos.
El clima de la asamblea tuvo momentos de bronca: “estamos repodridos de que nos usen como propaganda política cuando estamos fundidos”, fue una de las frases que se repitió entre los asistentes, según reprodujeron las fuentes.
Martín incluso dijo a Tiempo de San Juan que si no se produce una mejora en los precios que pagan las bodegas, los viñateros advirtieron que el próximo paso ya no será una asamblea, sino una movilización en la calle.