Representan el 95% de los establecimientos de la provincia. No tienen llegada directa a las góndolas y con un consumo de vino en caída libre, las bodegas trasladistas de San Juan dedicadas al granel advirtieron que esta temporada la situación es límite.
"Estamos desapareciendo", aseguró Gustavo Samper, presidente de la Cámara Vitivinícola local, al describir el escenario inédito con que encaran la actual cosecha de uvas en la provincia.
El directivo advirtió a Tiempo de San Juan que este sector bodeguero lleva dos años de arrastre con dificultades financieras. Y agregó que ahora, con precios similares al año pasado pese a la inflación, sobrestock de vinos y sin venta; este año muchas bodegas no van a trabajar. O lo harán a mínimos históricos.
Según las últimas cifras del INV, la venta de vino en el mercado interno en los doce meses del 2025 alcanzó los 7.459.900 hl, una baja del 2,7% respecto a igual período del año anterior
Las trasladistas: vino y mosto a granel
En San Juan, el motor de la industria vitivinícola no son solo las grandes marcas de vinos que vemos en el supermercado. El verdadero pulmón está en las bodegas trasladistas: establecimientos mayormente familiares que elaboran el vino y el mosto para luego vendérselo a las grandes fraccionadoras.
De las 96 bodegas inscritas en la provincia el año pasado, 92 son elaboradoras trasladistas y apenas unas seis o siete fraccionadoras netas. Esta gran mayoría hoy se encuentra en una trampa económica: son intermediarios en un mercado que ya no les compra.
El stock y las ventas
Días atrás Tiempo de San Juan detalló la preocupante crisis financiera de famosas bodegas cuyanas. Bianchi, Norton y la sanjuanina Casa Montes saltaron a las crónicas periodísticas por estos problemas.
Pero la crisis de las bodegas trasladistas es, según Samper, más preocupante que la de las grandes firmas. El problema según dicen en el sector es simple: como el consumo de vino ha caído, las grandes bodegas fraccionadoras no venden, tienen stock suficiente y no necesitan salir a comprar vino a las trasladistas. Samper quien también es vicepresidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) enumero los siguientes factores:
- El consumo per cápita ha caído de 26-27 litros en épocas pasadas a tan solo 15 litros en la actualidad.
- Cambio en los hábitos de los jóvenes: Samper señala que la "Generación Z" no consume alcohol. La publicación Finanspace indicó que la industria del alcohol habría perdido 830 mil millones de dólares en los últimos cuatro años por la caída en el consumo de las nuevas generaciones.
Embed - Finanzas | Negocios | Libertad Financiera on Instagram: "La industria del alcohol habría perdido cerca de 830 mil millones de dólares (billion en inglés) en los últimos cuatro años, un fenómeno que diversos analistas atribuyen al cambio de hábitos de la Generación Z, que consume significativamente menos alcohol que generaciones anteriores. Factores como una mayor conciencia sobre la salud, el bienestar mental, el rechazo a excesos y el auge de alternativas sin alcohol estarían redefiniendo el mercado y obligando a las grandes marcas a replantear sus estrategias a largo plazo."
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- Falta de "tracción" de mercado: A pesar de haber tenido las cosechas más bajas de la historia recientemente, los precios no suben porque no hay compradores interesados.
Los precios de la cosecha
Los bodegueros dicen que los precios esta cosecha están estancados. La uva se está pagando a valores similares a los del año pasado (entre 200 y 220 pesos por kilo), y no cubre los costos de los productores con la inflación actual. “No hay una relación lógica entre el precio del kilo de uva y el valor del vino o mosto en el mercado. Variedades que antes eran muy valiosas, como la Ancellotta o las tintoreras, hoy "no las quiere nadie" o se entregan sin precio definido”, indicó el bodeguero sanjuanino.
La estrategia para sobrevivir: mosto y pasas
En la Cámara informaron que hoy la mayoría de estas bodegas trasladistas están diversificando sus actividades para poder salvar la temporada 2025/2026. Algunos están volcándose a la producción de pasas, depositando las uvas sobre piedras en zonas a pleno sol.
Otros decidieron abrir la bodega, pero no para producir vino, sino mosto sulfitado para venderle luego a las concentradoras que lo exportan o comercializan en el mercado interno. Fuentes del sector indicaron que hay plantas procesadoras que están recibiendo uvas finas (como Sauvignon Blanc o Chardonnay) para elaborar mosto, a veces sin anticipos ni precios cerrados, simplemente para que el productor no pierda la fruta en el parral.
Sin embargo, Samper advirtió que, si todos hacen lo mismo, habrá un sobrestock de mosto que tirará aún más los precios abajo.
Para el directivo, los establecimientos trasladistas “están en riesgo de extinción” en San Juan si no logran mantener una rentabilidad mínima este año. Samper desestimó además diagnósticos de una entidad viñatera que culpa de la crisis al anticipo de la fecha de liberación de los vinos, calificándolas de irrelevantes frente al problema real, que es la falta de consumo y la imposibilidad de financiar stock durante meses sin vender.