Tras los informes en medios nacionales sobre las dificultades financieras de la bodega Casa Montes en San Juan, desde la empresa han precisado que la crisis financiera, embargos y restricciones crediticias originada por un problema administrativo el año pasado, ya están en una etapa de normalización operativa.
La firma aseguró a Tiempo de San Juan que ha logrado estabilizarse operando con recursos propios y asistencia financiera puntual, desvinculándose de cualquier impacto por la venta de otros activos de la familia propietaria.
No obstante, explicaron que la situación de las bodegas en general en San Juan y el país sigue siendo compleja debido a factores de caída de consumos y costos.
El origen: un embargo por una falla administrativa
Esta semana se conoció por publicaciones de Iprofesional y Bichos de Campo que la bodega acumuló 282 cheques rechazados por un monto cercano a los $470 millones, que habían puesto contra las cuerdas a la firma sanjuanina.
Fuentes calificadas de la empresa aclararon a Tiempo de San Juan que esta situación se concentró entre septiembre y noviembre del año pasado, y que ya fue superada. El conflicto se originó por una gestión administrativa deficiente: se presentó tarde un plan de pagos ante ARCA (ex AFIP), lo que derivó en un embargo total de sus cuentas bancarias en mayo de 2025.
Esta inmovilización de fondos impidió cubrir los compromisos diarios, generando un efecto cadena de cheques rechazados. La situación se agravó por el uso de e-checks, cuya recuperación física es más compleja, prolongando la afectación en los registros crediticios y provocando que la mayoría de los bancos no renovaran acuerdos de crédito por unos $300 millones.
Al no poder acceder a sus fondos para cubrir los cheques diarios, se generó una reacción en cadena de rechazos que afectó la reputación crediticia de la firma dejando a la bodega sin su capital de trabajo habitual. "La empresa se quedó sin el auxilio financiero que históricamente sostiene la operación", explicaron fuentes allegadas a la dirección.
Cómo salieron a flote: ventas y apoyo estratégico
A pesar de haberse quedado sin el auxilio financiero bancario habitual durante esos meses del año pasado, la bodega aseguró que ha logrado revertir el panorama. Actualmente, el 90% de los cheques rechazados ya han sido pagados, indicaron las fuentes. Para mantenerse operativa, Casa Montes implementó una estrategia de autofinanciamiento y logró un ayuda estratégica:
- Ventas directas: La empresa opera hoy "con lo puesto", financiándose exclusivamente a través de la plata que le ingresa por sus ventas en el mercado interno y externo. Incluso bajando los precios por debajo de lo que corresponde, dijeron.
- Apoyo financiero: Ante el cierre de líneas crediticias, la bodega destacó que ha contado con un apoyo estratégico y puntual en la provincia, el Banco San Juan. Las fuentes indicaron que esta entidad de la familia Eskenazi; muy allegada a la familia Montes; ha sido la excepción en cuanto a asistencia bancaria significativa durante este proceso de recuperación de la empresa.
Independencia del Diario de Cuyo
Una de las aclaraciones más importantes realizadas por la empresa es la independencia financiera de la bodega respecto al Diario de Cuyo. Si bien ambas firmas compartían a la familia Montes como dueños, se subrayó que funcionaron como unidades de negocio separadas. En consecuencia, la venta del diario no tuvo implicancias financieras en la bodega, ni para mitigar la crisis ni como causa de la misma, indicaron.
Un logro que destacaron desde la firma vitivinícola es que, a pesar de las dificultades financieras vividas, mantiene su estructura laboral. La dotación de 60 empleados (entre San Juan y Buenos Aires) se ha mantenido intacta, sin registrarse despidos ni suspensiones.
¿Bodega en venta?
Respecto a los rumores sobre una posible venta de la bodega -propietaria de marcas como Ampakama, Fuego Negro y Baltazar- las fuentes no descartaron la posibilidad, aunque lo enmarcaron en la realidad del sector.
En el contexto actual de la vitivinicultura argentina, “el 90% de las bodegas argentinas podría considerarse en venta si surge un comprador adecuado y con precio justo”, indicaron. Hoy por hoy, indicaron que la prioridad es seguir cumpliendo con las obligaciones y mantener la producción en sus 156 hectáreas de viñedos. y su capacidad de almacenamiento de 3 millones de litros.