La investigación por la muerte de Pablo Tiziano Araoz Catellino tuvo un giro clave en las últimas horas y, en paralelo, generó una fuerte reacción de su madre, quien aseguró públicamente que su hijo nunca se habría arrojado al canal Benavídez por voluntad propia. A través de un desgarrador mensaje en redes sociales, la mujer expresó su dolor, cuestionó la versión inicial de los hechos y sostuvo que hará todo lo posible para que se conozca la verdad.
“Eras incapaz de meterte a un canal… le tenías pánico”, escribió la madre del niño en su cuenta de Facebook, recordando incluso que Pablo no sabía nadar y que temía al agua. En su publicación, la mujer rechazó de plano la hipótesis de que el menor se haya arrojado solo y apuntó contra quienes sostienen esa versión. “Me vienen a querer contar que te largaste por voluntad propia y encima con tu remerita puesta”, expresó, para luego asegurar: “Mamá hará justicia por vos”.
El mensaje se conoció poco después de que la causa cambiara de rumbo en el ámbito judicial. Este viernes se confirmó que Pablo no habría caído solo al canal, sino que habría sido empujado en medio de un juego por otros menores. A partir de esta nueva información, la investigación dejó de tramitar en la Justicia ordinaria y pasó al Juzgado de Menores.
Según fuentes judiciales, un testigo presencial declaró que en el lugar había cuatro chicos, de entre 8 y 14 años, dos de ellos amigos de la víctima. De acuerdo a ese relato, los menores jugaban al borde del canal y se alentaban entre sí a tirarse al agua, pese a que no sabían nadar y mostraban miedo. En ese contexto, y en medio de gritos y empujones propios del juego, uno de los chicos empujó a Pablo, quien cayó al canal y fue arrastrado por la corriente.
El testigo indicó además que el menor más chico intentó ayudarlo, aunque sin éxito, y que un adulto observó toda la secuencia. Con estos elementos, la fiscalía determinó que todas las personas involucradas son menores de edad, por lo que el fiscal Francisco Nicolía, de la UFI de Delitos Especiales, se declaró incompetente y remitió las actuaciones a la Justicia de Menores.
La causa quedó ahora en manos de la jueza María Julia Camus, quien continuará la investigación bajo el régimen penal juvenil. Fuentes judiciales señalaron que no se trataría de un hecho intencional, sino de una conducta imprudente en el marco de un juego, lo que podría encuadrarse como un hecho culposo.
Dado que los chicos involucrados tienen menos de 16 años, no son penalmente imputables. No obstante, la Justicia de Menores podría disponer medidas de carácter tutelar, como seguimiento institucional o pautas de cuidado a cargo de las familias. En los próximos días, está prevista la toma de testimonios mediante Cámara Gesell, con el objetivo de resguardar a los menores.
Mientras la causa avanza en el fuero correspondiente, el dolor y el reclamo de la familia de Pablo se hacen oír con fuerza. “Sé la clase de madre y padre que fui y la gente que me conoce sabe”, expresó la madre, dejando en claro que no piensa callar hasta que, según sus palabras, “la verdad salga a la luz”.