Comió y quiso irse sin pagar: la contravención que destapó dos causas más por estafas y terminó con un preso
Un hombre intentó retirarse de un local gastronómico sin abonar la cuenta y se desató una investigación. La Justicia descubrió dos estafas previas con autos y electrodomésticos. El acusado quedó detenido con prisión preventiva.
Una contravención que en principio parecía menor terminó destapando una cadena de estafas. El changarín albardonero Carlos Manuel García Pérez, de 39 años, terminó tras las rejas este viernes luego de intentar retirarse de un local gastronómico sin pagar. A partir de ese episodio, la investigación permitió revelar su situación judicial: había sido declarado prófugo por otros dos hechos previos vinculados a la venta fraudulenta de un vehículo y de electrodomésticos.
Carlos Manuel García Pérez frente al juez Diego Sans.
La fiscalía a cargo de Guillermo Heredia logró reconstruir las maniobras que agravaron considerablemente su situación procesal. En esos episodios, el imputado recibió dinero por bienes que nunca entregó y, en otro caso, se apoderó de un vehículo sin abonar el monto acordado.
Por estos motivos, el juez Diego Sanz resolvió ordenar la prisión preventiva por el plazo de tres meses para el imputado en el Servicio Penitenciario Provincial, quien quedó formalmente imputado por defraudación por engaño en tres hechos. Además, fijó un año de investigación penal preparatoria, al considerar que existía riesgo de fuga y posibilidad de entorpecimiento del proceso. La defensa oficial estuvo a cargo de Alejandro Raúl Martín García.
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De izquierda a derecha, el defensor oficial Alejandro Raúl Martín Manrique y el discal del caso, Guillermo Heredia.
Según la investigación, en el primero de los hechos García Pérez ofreció un aire acondicionado y un televisor, por los que recibió 500 mil pesos en efectivo. Luego exigió 10 mil pesos adicionales para cubrir el flete, pero nunca entregó los productos.
Tiempo después, un pariente político de su esposa confió en él para la compra de un auto Peugeot, con la promesa de pago de 3 millones de pesos. El acusado se llevó el vehículo y jamás abonó el dinero. Meses más tarde, en un aparente intento de “arreglar” el conflicto, ofreció una permuta: entregar una Renault Kangoo a cambio del Peugeot y de un Fiat Duna, propiedad del hijo del damnificado. La maniobra volvió a repetirse: se quedó con ambos autos y nunca entregó el rodado prometido.
Con estos elementos, la Justicia entendió que el imputado desplegó una conducta reiterada basada en el engaño y el abuso de la confianza, lo que derivó en su detención y procesamiento. Mientras permanece alojado en el Penal, la fiscalía continuará con la investigación para determinar el alcance total del perjuicio económico y si existen más posibles damnificados.