El paro que se levantó y la ola de dadores de sangre, los recuerdos que persisten entre los sobrevivientes de la tragedia de El Tambolar
A cuatro décadas del accidente que enlutó a la provincia, integrantes de la Banda de Música del RIM 22 recordaron la solidaridad del pueblo sanjuanino. La decisión de los médicos y la innumerable cantidad de personas que ayudaron a los sobrevivientes.
El recuerdo de la tragedia de El Tambolar no se detiene únicamente en el momento del impacto ni en las horas críticas del rescate. Para los sobrevivientes, hay dos escenas que permanecen con una nitidez particular, incluso cuatro décadas después: la decisión del personal de salud de levantar un paro para atender a los heridos y la inmediata respuesta solidaria de la comunidad sanjuanina, que colmó el Hospital Rawson para donar sangre.
Mientras los heridos -entre ellos Rodolfo Arce, Juan Carlos Virhuez y Néstor Rocha, quienes dialogaron con Tiempo de San Juan- comenzaban a ser trasladados desde la zona del siniestro, quienes lograron sobrevivir fueron tomando dimensión de la magnitud de lo ocurrido. En ese contexto, supieron que médicos y trabajadores de la sanidad habían suspendido una medida de fuerza que estaba en curso para concentrarse de lleno en la emergencia. “San Juan se encontraba con un paro de médicos y cuando se enteraron del accidente se pusieron todos a disposición. El paro se levantó y colaboraron muchísimo”, recordó Arce, quien al momento del accidente era sargento a cargo de clarinete.
La asistencia médica se organizó contrarreloj. Ambulancias provenientes de distintos puntos de la provincia realizaron múltiples viajes y el Hospital Rawson funcionó durante horas en un esquema extraordinario. Para quienes atravesaban la recuperación, ese gesto fue determinante y quedó grabado como una de las acciones más significativas posteriores a la tragedia.
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La nota de Diario de Cuyo al sargento Tapia, internado en el Hospital Rawson.
Casi en simultáneo, comenzó a registrarse otro hecho que marcó profundamente a los sobrevivientes. De manera espontánea, cientos de personas se acercaron al Hospital Rawson para donar sangre. Las filas se extendieron durante horas y la convocatoria fue tan amplia que, según recordaron, desde el propio centro de salud se solicitó que no asistieran más voluntarios. “En un momento tuvieron que decir que ya era suficiente, porque habían dado muchísimo”, indicó Arce.
Vecinos, familiares, desconocidos y personas sin vínculo directo con las víctimas respondieron al llamado implícito que generó la tragedia. Para los sobrevivientes, esa imagen de solidaridad colectiva quedó asociada para siempre a los días posteriores al accidente, al igual que el trabajo ininterrumpido del personal médico y sanitario.
Hace cuatro décadas, el colectivo de la empresa T.A.C. regresaba de Villa Nueva -Calingasta- por la entonces Ruta Provincial 12, el único camino habilitado en ese momento. Transportaba a músicos del RIM 22, civiles, niños y adolescentes que habían participado de los festejos por el aniversario departamental. Lo que parecía un viaje más, terminó convertido en una tragedia sin precedentes, con 17 muertos y 25 heridos, tras una falla mecánica que dejó al vehículo sin frenos y lo precipitó al vacío en una curva cerrada de El Tambolar. Fue el siniestro vial con más fallecidos en la provincia. Hace cuatro décadas, el colectivo de la empresa T.A.C. regresaba de Villa Nueva -Calingasta- por la entonces Ruta Provincial 12, el único camino habilitado en ese momento. Transportaba a músicos del RIM 22, civiles, niños y adolescentes que habían participado de los festejos por el aniversario departamental. Lo que parecía un viaje más, terminó convertido en una tragedia sin precedentes, con 17 muertos y 25 heridos, tras una falla mecánica que dejó al vehículo sin frenos y lo precipitó al vacío en una curva cerrada de El Tambolar. Fue el siniestro vial con más fallecidos en la provincia.
Los nombres que quedaron en la historia
Las primeras informaciones indicaron que fueron 16 las víctimas fatales. Entre ellas se encontraban los integrantes de la Banda de Música del RIM 22 Hugo Emilio Emi, Ángel Pascual Bazanelli, Osvaldo Moreno, Carlos Vitaliano Nievas, Mario Roque Cabeza, Nicolás Washington Navarro, Oscar Silvio Gómez, Héctor Ricardo Durán, Oscar Tarifa, José del Carmen Arce, Jorge Eduardo Rodríguez, Jorge Guillermo Agüero, José Segundo Villalobos y Sergio Méndez. También perdieron la vida Rodolfo Vera, de 12 años, e Hipólito Espín, maestro de la Escuela Albergue Álvarez Condarco, de Villa Nueva.
Además, se registraron inicialmente 26 heridos. Días después, y según fue ratificado por protagonistas a Tiempo de San Juan, falleció el chofer del colectivo, identificado como Mario Romero, como consecuencia de las heridas sufridas. De esta manera, el número final de víctimas fatales ascendió a 17 y el de heridos se redujo a 25.