El dólar oficial volvió a retroceder y cerró este jueves a $1450 en el Banco Nación, su nivel más bajo en los últimos dos meses. En apenas unos días, el tipo de cambio minorista acumuló una baja de $10, en un contexto de mayor tranquilidad en el mercado cambiario.
La tendencia a la baja también se reflejó en el resto de las cotizaciones. En el segmento mayorista, el dólar operó a $1429,50, quedando a un 8,3% del techo de la banda de flotación, la mayor distancia desde octubre. Por su parte, los dólares financieros acompañaron el movimiento: el MEP cerró a $1458,81, el contado con liquidación a $1501,60, mientras que el dólar blue se vendió a $1495.
Tasas altas y carry trade
Para los analistas, la calma cambiaria responde principalmente a la estrategia oficial de mantener tasas de interés reales elevadas como ancla financiera. “El mercado extiende la pax cambiaria en un contexto en el que el Gobierno profundiza su estrategia de tasas altas. El dólar oficial borró el rebote de las ruedas previas”, explicó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
Según el economista, el atractivo del carry trade sigue siendo clave: tasas positivas en pesos y un tipo de cambio administrado incentivan las colocaciones en moneda local y desalientan la dolarización. “Esto ayuda a moderar la inflación, aunque profundiza el enfriamiento de la actividad económica”, advirtió.
Más reservas y compras del BCRA
Desde la consultora Cohen señalaron que la baja del dólar se dio en paralelo a nuevas compras de divisas por parte del Banco Central. En lo que va de enero, el BCRA acumuló US$903 millones, lo que, sumado a la suba del precio del oro, llevó las reservas brutas a US$45.399 millones.
Además, se registró un aumento en el volumen operado y en el interés abierto de los contratos de futuros, lo que para los analistas podría reflejar intervención oficial para contener el tipo de cambio y ofrecer cobertura al mercado.
Más oferta y menos demanda
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacaron que los dólares comenzaron a aparecer del lado de la oferta. Según la firma, ya se liquidaron US$2800 millones correspondientes a emisiones corporativas y aún restan US$3600 millones por ingresar, parte de ellos en el primer semestre.
El sector agroexportador también empieza a jugar a favor. La deuda comercial del agro se redujo de manera significativa en los últimos meses, lo que estaría habilitando una mayor liquidación de divisas. En enero, las liquidaciones habrían promediado US$85 millones diarios, frente a los US$53 millones de diciembre.
Del lado de la demanda, el panorama sigue contenido. Las importaciones continúan moderadas y la compra de dólares por parte del público se mantiene baja, muy por debajo de los picos registrados durante el período electoral.
Expectativas hacia adelante
El economista Gustavo Ber señaló que el fuerte ingreso de dólares financieros refuerza el clima de estabilidad y permite al Banco Central seguir comprando divisas. Para el mercado, el desafío hacia adelante será sostener esta dinámica y, eventualmente, comenzar a aflojar las tasas en pesos a medida que la inflación continúe desacelerándose.
Los operadores del mercado esperan que este escenario de estabilidad se sostenga y que, de manera gradual, las tasas en pesos comiencen a bajar, con el objetivo de impulsar una mayor recuperación de la actividad económica a medida que la inflación se acerque al 2% mensual.
Por ahora, el dólar se mantiene estable y en baja, apoyado en una combinación de tasas altas, mayor oferta de divisas y una demanda contenida que sostiene la calma cambiaria.