Europa abre la puerta a los productos de países del Mercosur y en San Juan ya hay sectores que se frotan las manos y otros que tiemblan. Pero la evaluación oficial sobre el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur es marcadamente optimista, con la minería como ganador indiscutido, seguido por las energías renovables y matices muy marcados en la agroindustria.
Alfredo Aciar, secretario de Coordinación para el Desarrollo Económico, trazó una radiografía del impacto que podría tener el tratado en la matriz exportadora provincial y sostuvo que, en el balance general, “hay mucho más para ganar que para perder”.
Agregó que el acuerdo llega en un momento clave para la provincia, justo cuando se prepara el salto hacia una nueva etapa minera del cobre y cuando varios complejos agroindustriales buscan recuperar mercados externos.
Minería: el gran ganador
La minería explica cerca del 85% de las exportaciones de San Juan, con el oro y la cal como productos centrales. Y lo más importante aún está por venir: el cobre.
“En minería el acuerdo es pura ganancia, porque los europeos no tienen minerales. Y, sobre todo, no tienen cobre, que es clave para la transición energética”, afirmó Aciar. Sostuvo que el acuerdo puede acelerar inversiones en proyectos de gran escala que están en etapa de desarrollo en la provincia.
Aciar destacó que Europa tiene un interés estratégico en asegurarse minerales críticos para su industria verde y su proceso de descarbonización, en especial para la fabricación de autos eléctricos. “El cobre sanjuanino va a ser fundamental para esa transición. El acuerdo le va a dar más competitividad a nuestros proyectos y los vínculos se van a multiplicar si el acuerdo entra en vigencia”, resumió.
Un ejemplo es el proyecto calingastino Los Azules, que tiene un acuerdo estratégico con la automotriz Stellantis para la compra de cátodos de cobre para la producción de vehículos eléctricos. Stellantis —resultado de la fusión entre PSA y Fiat Chrysler— agrupa marcas como Peugeot, Jeep, Fiat, Citroën y Maserati.
Energía solar: más tecnología e inversión
Aunque San Juan no exportará energía directamente al mercado europeo, el sector fotovoltaico también aparece entre los beneficiados. Para Aciar, el impacto se dará por la vía de la importación de tecnología de punta a menor costo. “Va a ser muy beneficioso en materia de posibles inversiones y, sobre todo, por el acceso a tecnología europea de primer nivel que va a ingresar más barata”, explicó. Eso, añadió, podría acelerar nuevos parques solares y mejorar la eficiencia de los ya existentes.
Agroindustria, sector por sector
El Gobierno identifica rubros con potencial de recuperación y otros donde el impacto sería acotado.
- Uva de mesa y ajos: uno de los casos emblemáticos es el de la uva en fresco. San Juan supo tener una “época de oro” exportadora: en 2011 se enviaron a Europa unos 70 millones de kilos, con ingresos por más de 100 millones de dólares y unos 50.000 empleos directos e indirectos. La uva primicia se cosechaba a principios de diciembre y llegaba a Europa para cumplir con la tradición de comer doce uvas en Año Nuevo. “Capaz que volvemos a proveer nosotros esos doce granos de uva gracias al acuerdo, como alguna vez”, dijo Aciar, al proyectar una posible recuperación del mercado de contraestación. Hay oportunidades también para el ajo blanco de Calingasta que alguna vez recibió inversiones francesas.
- Vitivinicultura: el funcionario señaló que el riesgo es casi nulo para los productos que hoy impulsa San Juan. El jugo concentrado de uva (mosto) y las pasas ganarían competitividad y mercados. En cuanto al vino, el beneficio estaría en los segmentos de alta gama y de nicho. El único foco de vulnerabilidad, admitió, sigue siendo el de los vinos genéricos de bajo precio, un rubro del que la provincia está aconsejando retirarse. El Gobierno provincial impulsa la reconversión de unas 12.000 hectáreas de vid hacia variedades destinadas a alimentos: uva de mesa, pasa y mosto.
Olivicultura: el punto más sensible
El aceite de oliva es el sector donde se concentran las mayores preocupaciones empresarias, tal como explicó Tiempo de San Juan, por el temor a competir con aceites europeos - en especial españoles- subsidiados.
Aciar relativizó ese impacto. Explicó que Argentina produce en términos gruesos unas 30.000 toneladas anuales. De ese total, un tercio se consume en el mercado interno y el resto se exporta. Unas 10.000 toneladas que van a Estados Unidos no se verían afectadas por el acuerdo. A Brasil, donde podría haber algún impacto, prácticamente no hay envíos locales.
El resto se destina a Europa, y allí fue tajante al cuestionar los argumentos sobre los subsidios: “Los subsidios españoles explicarán como mucho el 10% del precio nada más”. También agregó que la diferencia impositiva interna tampoco justifica que el aceite cueste más en Argentina que en España.
“Si nosotros gracias a ese acuerdo logramos bajar el precio del aceite de oliva en la góndola, quizás el consumo aumente”, analizó, poniendo el foco en el beneficio para los 850.000 sanjuaninos, que hoy ven el producto como inaccesible.
Acompañamiento y transición
Pese al optimismo general, Aciar adelantó que el Gobierno provincial convocó a los sectores privados más preocupados a una reunión conjunta para hacer análisis técnicos de costos y márgenes.
El objetivo es determinar si existe un peligro real para algunos rubros y, en función de eso, informar con datos precisos a los legisladores nacionales antes de la ratificación del acuerdo en el Congreso.
“Vamos a acompañar a los productores vulnerables en una transición razonable hacia la apertura comercial”, aseguró. Pero que concluyó que este acuerdo histórico tras 26 años de negociaciones, va a traerle a San Juan muchos más beneficios que perjuicios.