Él la consideraba casi una novia, pero ella resultó ser una viuda negra. Así de increíble fue la dramática y violenta historia que vivió este fin de semana un sargento retirado que se dejó seducir por una mujer, veintisiete años menor que él, y que lo asaltó en complicidad con un grupo de ladrones. La banda le dio una paliza al expolicía en su propia casa, lo encerró y le robó hasta el uniforme de la fuerza.
No trascendió en qué estado se encuentra la investigación, pero los policías de la Brigada de Investigaciones y el personal de la UFI Delitos contra la Propiedad andarían buscando a la presunta “viuda negra” y a los hombres que lo participaron del atraco. La víctima, un sargento retirado de apellido Casas, de 62 años, aportó el nombre de la mujer y su domicilio, señalaron fuentes del caso a TIEMPO DE SAN JUAN.
El policía retirado habría dicho que “salía” con esta mujer de 35 años, domiciliada en un conocido barrio de Pocito. No trascendió desde cuándo la frecuentaba, pero la mujer lo hizo entrar en confianza y el sábado a la noche el hombre la invitó a su casa en Villa Lerga, precisaron fuentes del caso. En parte fue una noche romántica y así transcurrieron las horas hasta que, a las 4 de la mañana, la escena cambió abruptamente.
La versión oficial señala que la mujer se levantó, abrió la puerta principal de la casa del policía retirado y ahí entraron tres o cuatro sujetos. Los asaltantes se le fueron encima al sargento, lo golpearon y lo redujeron. Una fuente judicial contó que Casas fue encerrado en el baño, mientras que los ladrones y la mujer revisaron la vivienda y escaparon con una computadora, efectos personales y también el uniforme que poseía de la fuerza provincial.
La banda dejó encerrado a Casas y se llevó las llaves del domicilio y de su auto. Pasados largos minutos, el policía retirado pudo liberarse, rompió la puerta de madera de la vivienda y empezó a pedir ayuda a los vecinos porque no podía abrir la puerta de rejas. Más tarde llegaron las patrullas policiales del Comando y la Comisaría 3ra -que tiene jurisdicción en esa zona- y los uniformados de Bomberos, que tuvieron que romper la estructura de hierro de la entrada.