El violento episodio ocurrido durante la madrugada del lunes en el boliche Way, en Rawson, mientras se desarrollaba la tradicional “Misa de Omega”, sumó nuevos detalles sobre las personas involucradas y el trasfondo del conflicto que derivó en el ataque con una botella rota.
Las víctimas fueron identificadas como Nadia Ávila, de 40 años, con domicilio en el barrio Costa Canal 2, y su hijo Maicol Leandro Manrique, de 19. Según se confirmó, la mujer sufrió cortes superficiales en el rostro, mientras que el joven resultó con una herida cortante en el lado derecho del cuello, por la cual debieron realizarle ocho puntos de sutura. Afortunadamente, ambos se encuentran fuera de peligro.
De acuerdo al relato de las víctimas, el ataque se produjo en medio de una pelea dentro del local bailable, cuando el joven intentó defender a su madre. Si bien aún no fue identificada oficialmente la persona agresora, Ávila y su hijo señalaron que se trataría de un hombre que residiría en el barrio Candelaria, conocido con el apodo de “Pichi”, con quien mantendrían problemas de antigua data, presuntamente originados en Concepción.
Pese a la gravedad del hecho y a las lesiones sufridas, tanto la madre como el hijo decidieron no radicar una denuncia formal, lo que por el momento dificulta el avance judicial de la causa.
Cabe recordar que el incidente ocurrió alrededor de las 6:11 de la mañana, en el local ubicado sobre Lateral de Ruta 40, entre Putaendo y Troja, donde se desató un desorden que terminó con la agresión mediante un elemento cortante. Tras el episodio, personal del servicio de emergencias 107 trasladó al joven al Hospital Rawson y la Policía dispuso medidas preventivas dentro del boliche antes de permitir la salida del público, con el objetivo de evitar nuevos enfrentamientos.
La investigación continúa para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades, aunque hasta el momento no hay detenidos ni denuncias formales por el hecho.