El cierre de la fábrica de neumáticos Fate conmocionó al mundo productivo del país y sorprendió a los agentes oficiales de venta de la empresa. En San Juan, Pehuén Neumáticos es el principal distribuidor de cubiertas de la compañía argentina, que fueron afectados directamente por el duro anuncio . Al respecto, Marcelo Muñoz, gerente de la firma, contó a Tiempo de San Juan cómo continuará su trabajo a partir de ahora y qué sintió al momento de enterarse del peor final.
Fate no solo es una empresa, sino un emblema del industrialismo argentino. Su historia tiene décadas de inserción en el mercado con un reconocimiento social por su calidad e incluso tradición, debido a su persistencia en el tiempo. Por eso, el cierre de la planta de San Fernando, provincia de Buenos Aires, tomó por sorpresa a sus empleados y a los representantes de distribución que, en total, alcanzan los 100 negocios en todo el territorio nacional. “Nosotros nos enteramos prácticamente al mismo tiempo que los empleados ayer por la mañana. Estábamos casi convencidos de que iba a pasar porque venía siendo una muerte lenta. Sabíamos las dificultades de la empresa y el problema sindical”, dijo Muñoz.
Detalló que un indicio del cierre final fue la discontinuación, hace unos dos o tres meses, de la fábrica de cubiertas diagonales, lo que representaba un 10% de la producción y funcionó como una "alerta" para los distribuidores. Al conocer la noticia del final indeclinable de la compañía, la autoridad de Pehuén Neumáticos calificó como "muy lamentable" y "doloroso" asistir a un escenario donde cientos de personas se quedan sin trabajo.
Entre las causas, describió que Fate tenía crisis financieras prolongadas, registrando balances negativos durante los últimos 5 a 8 años. A esto se sumó el conflicto con el gremio SUTNA, la competencia con la importación de productos asiáticos y la caída del mercado interno. Al respecto, Muñoz estimó que el consumo de cubiertas ha bajado más del 10% entre los años 2024 y 2025.
Ahora, el negocio que conduce tendrá que tomar otro rumbo sin el respaldo oficial de la marca nacional que los acompañó durante todos estos años. Por este motivo, incorporaron nuevas firmas a su catálogo adelantándose a un posible suceso infortunado. "Estamos en un grupo. Conocemos a varios y todos hemos ido opinando, desde hace ya más de un año o quizás dos, sobre qué vamos a hacer. Algunos importan, otros venden otras marcas, otros siguen. Son distintas realidades. Nosotros somos una empresa de neumáticos, representantes oficiales de FATE en San Juan, exclusivos por mucho tiempo", comentó.
“Pero sobre todo somos una empresa de neumáticos que pensamos seguir adelante. Tenemos un firme propósito de seguir adelante”, continuó.
Consideró que la situación de la industria es irreversible y que la decisión tomada es irrevocable, algo que no hubiesen deseado sus propios propietarios, seguramente. En ese sentido, manifestó que el dueño de Fate está de duelo por lo ocurrido, ya que es una creación de mucho tiempo de dedicación. “Lo pueden cuestionar por distintas cosas, como a todos, pero ha sido una persona de trabajo”, finalizó.
Fate: una firma tradicional que cerró sus persianas
La empresa argentina Fate anunció el cierre inmediato de su planta industrial en Virreyes, San Fernando, dejando sin empleo a 920 trabajadores. A través de un comunicado oficial, la firma informó el cese de actividades en la fábrica más grande del país, la cual contaba con una capacidad de producción superior a los cinco millones de neumáticos anuales.
La decisión se enmarca en una profunda crisis sectorial, agravada por el aumento de las importaciones tras la apertura comercial. La compañía señaló que los cambios en el mercado exigen un nuevo enfoque estratégico.
La empresa propiedad de la familia Madanes Quintanilla remarcó que no se trata de un concurso preventivo de acreedores ni se contempla una reestructuración o un plan de salvataje, sino que es un cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente.